¡Lo que faltaba!
Pues no, no es que la Selección de España tenga partido este fin de semana. ¡Qué va!. Lo que ocurre es que si los hay en otras confederaciones y puesto que hay internacionales de varios equipos «obligados» a acudir a las convocatorias de sus respectivas escuadras, se decidió que lo mejor era dejar fechas libres desde el 24 de enero al 2 de febrero. Y si, rásguense las vestiduras porque mientras tanto hay seis equipos de primera división con un partido menos, dos de ellos, Atlético de Madrid y Levante se enfrentarán el 16 de febrero pero el Mallorca, la Real Sociedad, el Barça y el Rayo ni se sabe. ¡Toma organización!.
La verdad es que no se entiende que Son Moix no pueda acoger este próximo sábado o el domingo el partido entre bermellones y donostiarras. No aprovechar para celebrarlo es un verdadero desatino. Ni tampoco parece que catalanes y vallecanos tengan tantos internacionales como para no poder jugar. No es que a la Liga de Fútbol Profesional o la Federación Española de Fútbol les falte cintura, sino que les sobra desvergüenza. Y agárrense porque como a la Real le dé por seguir viva en la Copa en Europa y a los de Luis García Plaza se les siga dando bien el torneo del K.O, terminarán jugando la temporada 2022-23 con efecto retroactivo.
¿Por qué tendría que ir bien el fútbol si el resto del país es un desastre?, me espetó Pablo Porta en cierta ocasión durante sus vacaciones en el Hotel de Mar de Illetes. La pregunta no ha perdido un átomo de vigencia ni vigor. ¡Cuánta razón!.
