Los largos tentáculos de Tebas
Javier Tebas está loco por llevarse partidos de la Liga Santander a Estados Unidos, preferentemente a Miami quizás por el gran número de población latina que se concentra allí. En el negocio que atisba allende los mares se la ha adelantado su enemigo acérrimo, Luis Rubiales, al inventar la nueva fórmula de la Supercopa de España y llevársela a Arabia en asociación o con la ayuda de Gerard Piqué, un asunto que aún circula por los Tribunales y al que el Consejo Superior de Deportes se resiste a hincar el diente.
Pero los tentáculos del presidente de la Liga de Fútbol Profesional son largos y en la interrupción de las competiciones domésticas y continentales para la celebración del Mundial en latitudes impensadas, Quatar, ha visto una calva ocasión para pintar algunos torneos amistosos en los que se inscribirán con seguridad clubs bajo su influencia; el Mallorca, por supuesto, uno de ellos. No en vano supo de la venta de Claassen a Sarver dos meses antes de que nadie tuviera la menor idea. También cuidó, no gratuitamente, del concurso de acreedores del Rayo y es conocida su relación con el Getafe, de cuyo entorno sacó en mala hora a Maheta Molango para recomendarlo a los americanos. El Elche, cuarto en discordia para el torneo cuadrangular en ciernes, pasó también a manos ajenas quien sabe si por sugerencias de origen similar.
No digo que sea malo que los equipos se mantengan activos durante el mes y medio que va a durar el parón. También puedo entender que jugar fuera de la Península reporte ciertos beneficios, aunque ahí ya tendríamos que conocer detalles que, visto lo visto, seguramente no se nos revelarán jamás. Ni siquiera por esa Ley de Transparencia que muy pocos mantienen actualizada.