Más de lo mismo

Si siempre haces las mismas cosas, no puedes esperar que algo cambie. Llevamos escuchando los discursos de Andy Kohlberg, presidente del Mallorca, desde la inauguración del Presuntuoso, una de las joyas de su CEO, Alfonso Díaz, que le costó al club una indemnización de dos millones de euros a detraer de lo que Pablo Ortells no invierte en futbolistas, solo en promesas de ningún presente y más que incierto futuro. Vendió al mejor portero de los últimos diez años, Rajkovic, le sustituyó por Greif, también traspasado pese a que Arrasate dejó bien claro que por algo le prefería a Leo Román. Una de tantas.

Han transcurrido 24 jornadas del presente campeonato sumadas a las 19 de la segunda vuelta de la temporada precedente, es decir  43 partidos en las que el equipo no ha cambiado nada ni de política, jugadores, dibujo, nivel de juego y ninguna exigencia. Las ruedas de prensa de los cuatro «mosqueteros» citados en el primer párrafo, son exactamente iguales desde que comparecieron por primera vez ante unos medios que el sábado, víspera de la visita del Ral Betis, se interesaban por lo que al técnico le sugería San Valentín.

Huimos de la realidad como si taparnos los ojos evitara la presencia de los fantasmas, pero si todos siguen sin ejercer la menor autocrítica, desde los propietarios, a los ejecutivos, empleados, cuerpo técnico y plantilla, y tomar drásticos cambios de dirección que en este momento no se vislumbran, números cantan: solo un veinticinco por ciento de victorias del total de partidos disputados, porcentaje con el que el descenso es casi seguro. Va a estar caro, puede que 40 puntos no basten pare eludirlo y aun así ni los goles de Muriqi y las carreras de Virgili -¿cuántas asistencias de gol o goles en su haber?- evitarán el hegemónico hundimiento defensivo invariable en doce meses de competición, es un decir, mas dos de entrenamiento singular.

En plena tormenta Mr. Kohlberg se ha ido a Londres donde asiste a una convención de clubs para explicar el ¿éxito? de su modelo de negocio en el Mallorca……con pérdidas según el último ejercicio conocido. Tal vez el «negocio» venga por otro lado. Con ello se despidió en su día Maheta Molango: «business is business».