Más pasatiempos y más números

Dejar de lado la puntuación y analizar solo los datos aunque sea someramente puede cambiar la visión del paisaje que presenta este final de liga donde, recordemos a Luis Aragonés, «se decide todo».

Por ejemplo la diferencia entre goles a favor y en contra decide los empates en caso de igualar el golaverage y, a su vez, da una idea del potencial realizador y defensivo de cada equipo en relación al calendario pendiente. El Mallorca, con (-6) es el que sale peor parado frente al Celta (-1), la Real (-4) y el Rayo (-4).

El titular de Balaidos contrasta su poder ofensivo (44 goles) con su flaqueza atrás (45), números en los que destacan los txuriurdin (34 en contra) de no ser por su tarjeta en ataque (solo 30). El Rayo mejor los guarismos baleares con 34 goles en portería ajena y 38 en la propia frente a los 31 y 37 de los discípulos de Arrasate.

Se impone la contradicción puesto que los de Vallecas, mejor visitante del cuarteto, también han sido el peor local. El Celta es el anfitrión más inexpugnable pero también el peor en sus desplazamientos ya que, de hecho, su inesperado triunfo en Son Moix, fue el tercero sumado fuera de su territorio. Ahora entreténganse en repasar los partidos que a cada uno le restan en sus respectivos feudos o lejos de los mismos reflejados en el blog de ayer.

La verdad es que, sorprendentemente, es el Getafe, quinto en disputa no considerado en nuestro análisis, el que ofrece un equilibrio más favorable y el más peligroso en escenarios ajenos, pero esos cuatro puntos que le separan de la séptima posición reducen sus opciones, pero de no haber perdido ante Las Palmas, ¡ojo!, que otro gallo cantaría.