Nadal contra Alemany
Si, el mundo es muy pequeño y cada vez acoge a más seres vivos aunque no se estire, no. Aun así todavía nos encontramos o enfrentamos unos a otros, incluso aquellos a los que no veíamos hace tiempo. Miren por dónde y si Joan Laporta presenta finalmente su candidatura a la presidencia del Barça, pugnarán Mateu Alemany y Toni Nadal en bandos opuestos. «Nuestro club» ha dicho el tío del gran Rafa, dicho con admiración y sin retranca, que nunca ha ocultado su madridismo confeso. No me imagino una discusión irracional entre tenista y entrenador en el transcurso de una sesión previa o posterior a un clásico de los más tensos.
La relación de la familia de Manacor con el fútbol tiene historia. Miguel Angel y su sobrino pasaron por el Mallorca con un paquete de acciones de las que se deshicieron con plusvalía al poco tiempo. Nada que objetar. Como escribe Joel Dicker «la pasión no sobrevive nunca a la conquista» y los sentimientos tanto sirven para unir como para separar. Basta con sustituir unos por otros, como los principios de Groucho Marx. Y parece que en eso están.
El abogado de Andratx, de profesión gestor de clubs de fútbol, aterrizaría en el Nou Camp con galones de otra índole, de ejecutivo a sueldo. También es del Real Madrid, el corazón atiende a razones que la razón no entiende. Fue de la mano de Javier Tebas en una guerra perdida contra Angel Villar. Eligió la plataforma de Roures en su última etapa como presidente del Mallorca. Y dicen que el gigante de Mediapro apoya al futuro reincidente en la presidencia blaugrana. Dios los cría y ellos se juntan. Lo de Valencia, en chino, fue un paréntesis por mucho capital de la misma procedencia que se cite en el operador televisivo que ostenta los derechos de la Liga Santander y la Liga Smart Bank. Claro que el dueño del club levantino no es chino, sino de Singapur. Un leve matiz.