Ni proyecto, ni equilibrio, ni futuro
A menos de un mes de que empiece la liga, el Mallorca sigue sin portero y sin concretar alguno de sus fichajes, mayoría de ellos a golpe de cesión lo que equivale a cero patrimonio y sugiere una economía maltrecha.
No entiendo a quienes se alborozan por los 22 millones de euros que ingresará el club antes de deducir los 4 que le corresponden al Almería, como si pudiéramos creer que todo lo que se ingresa se invierte en la plantilla, palabra de Díaz. Y no, los hechos pasados, presentes y probablemente futuros demuestran lo contrario.
Si no vale lo reiterado expresamente en este blog y en numerosas ocasiones, leamos a Leo Román: «Tenía opciones, buscaba un proyecto sólido, equilibrado, con vistas a futuro y el Depor cumple todo eso. Cuando apareció esa opción, me hizo decantar la balanza». Recuerden cuántes veces han visto escrito en estas páginas que, en efecto, nunca ha habido proyecto, el menor equilibrio ni otra cosa más allá del presente.
Tampoco hay que ser profeta u oráculo. No hay secreto. Hasta los adolescentes conocen lo que significa un fondo de inversión y cuáles son sus objetivos sin necesidad de que sus propietarios, representantes o ejecutivos vengan a contar milongas. Por debajo de ellos distintos niveles de asalariados, ni uno solo mallorquín ni mallorquinista, que trabajan mejor o peor sin mayor interés que el de defender su sueldo, algo muy humano por otra parte.
Al otro lado de dicha realidad no hay nada. Así se lo dijo el gran crítico de arte de la desaparecida Antena 3 de Radio, Santiago Amón (r.i.p) a José María García al explicarle qué podía esperar tras la puerta del éxito.
