No va más…o si

El 31 de agosto a las 12 de la noche cierra el mercado futbolístico de verano. ¡Qué alivio!. En realidad en base a la equidad, debería hacerlo antes de que empiece el campeonato y no cuando ya se han disputado tres jornadas. Como si los agentes no ganaran suficiente con las transacciones llevadas a cabo que, créanme, no se ciñen a los meses estivales, sino todo el año de trapicheos por encima de las normas de la UEFA y la FIFA como acabamos de ver entre el Real Madrid y Mbappé, culebrón que ya anuncia su segunda temporada a partir del próximo mes de enero e incluso antes.

Las horas que quedan somo las de aquellas personas que se marchan corriendo a los grandes almacenes antes de que cierren el último día de rebajas. A eso antes se le llamaba remate, a donde iban a parar no pocos saldos. Claro que nunca hay que descartar la bicoca fruto de la desesperación de algún necesitado. Trajkovsky sin ir más lejos, el último vestigio de la herencia que dejó Maheta Molango con el beneplácito de la propiedad. Por cierto su alter ego, Javier Recio, ha sido despedido del club por el que fichó en la potentísima liga de Bolivia. Por aquí no se habla mucho del asunto. A enemigo que huye, puente de plata; y si pasa por amigo, incluso de oro.

En Son Bibiloni se imponen las potencias emergentes, Japón y Corea. En fútbol se entiende. A ver, sin exagerar, que por aquí ya desfilaron los Okubo, Akihiro Ienaga o Kin Sung Yuey, el equivalente de los dibujos animados de Heidi y Marco como inocentes precursores del Hentai. Dicen que falta uno, delantero no asiático, pero tal vez haya que colgar aquel letrero que dice: antes de entrar, dejen salir.