Ocho más uno

Y no me refiero a los ocho puntos que el Mallorca luce en su casillero, no, sino que la lesión de Maffeo eleva a nueve el número de jugadores lesionados desde que ha empezado la liga de la que, tengamos en cuenta, solo se han disputado cinco jornadas. Sería mucha casualidad y un extremo infortunio de no revelarse una causa plausible que explique, ya no digo justificar, tanto trabajo para los doctores. Preparación forzada, alimentación inadecuada, menos descanso del necesario, modo de vida, son factores que favorecen este tipo de dolencias si bien necesitaríamos mucha imaginación para cree que tantos futbolistas comen mal o duermen poco, sin perder de vista que aquellos que no hicieron pretemporada con el resto de la plantilla y los veteranos resultan los menos perjudicados.

Después una lectura más sosegada del encuentro del domingo contra el Villarreal nos deja con algunas incógnitas para que el resultado, pues todo lo que sea sumar es bueno para el equipo, no oculte ciertas deficiencias. Por ejemplo el aislamiento de Salva Sevilla, la nula incorporación ofensiva de los laterales (Maffeo, Sastre y Costa no subieron ni una sola vez), la exageración acerca de las cualidades de Kubo y, de paso, su plusvalía económica. Los de Luis García Plaza estuvieron a merced de su contrincante durante la primera media hora de partido. Luego, menos. Pero en  conjunto nos recordó aquella primera escuadra de Cúper basó su éxito en un superorden defensivo capaz de rentabilizar su menor bagaje realizador. Y si, Baba podría ser el Engonga de hoy porque perfectamente Dani Rodríguez sería Stankovic y Niño o Hoppe en el rol de Amato o Daniel García Lara.

Las comparaciones son generalmente odiosas, requieren matices y Kohlberg no es el doctor Beltrán, pero ayudan a polemizar y pasar el rato. ¿O no?.