Play offs absurdos e injustos
El play off que se inventó Luis Rubiales para decidir dos ascensos desde lo que él llama Primera RFEF a segunda división profesional, es tan aberrante e injusto como el que sentencia el tercero desde esta última a Primera.
Cada cambio de reglamento o novedad normativa supone un atentado contra la forma y el espíritu del propio fútbol que, cual deporte, ha de ser tan competitivo como equitativo. Sin entrar en la necesidad histórica de reducir el número de participantes y reducir a los veinte iniciales cada una de las dos ligas profesionales, castigar con la lotería de una fase final complementaria a equipos que han sido claramente superiores al resto en el cómputo de la friolera de 42 jornadas no se concibe ni siquiera por el ansia viva de recaudar hasta el último céntimo posible.
El subcampeón del primer grupo de la tercera categoría, en términos cronológicos, el Deportivo le sacó 12 puntos al quinto clasificado y 10 al tercero. En el Grupo II, el Villareal B superó en 7 al último con derecho a disputar esta absurda fase de ascenso. Pero si nos centramos en Segunda, el Eibar, tercero a un solo punto de los dos primeros, le sacó 12 puntos al sexto, el Girona. ¿Tiene sentido que tamaña supremacía quede invalidada y el mérito conseguido a pie de campo sujeto a la suerte, lotería e incluso a un posible error arbitral en dos partidos?.
Sé que me dirán que esto lo aprobaron los clubs. De acuerdo. También aprobaron el sueldo de 675.000 euros anuales más 3.000 de ayuda a la vivienda para el presidente y colega de Piqué. Siempre me he preguntado a qué van los presidentes a las asambleas. Digo los de los equipos. Los de las federaciones territoriales, incluido el Balear, lo tengo claro.