Reglamento de quita y pon
No sé en qué parte del reglamento nos hemos perdido. Los fueras de banda se sacan desde donde cada uno quiere o le conviene, las manos de un defensor en el área incurren en falta o no según la posición que ocupen según el árbitro de turno y el del vídeo pero si el balón rebota en un atacante, las tenga o no pegadas, se anula el gol aunque particularmente no veo la diferencia entre una infracción y la otra, ya no vale la pena insistir en la posición del dedo meñique para señalar o no fuera de juego y, la guinda, si la perla del pastel, los límites espaciales de los entrenadores.
Tengo que repasar con sumo cuidado y amplia memoria para localizar a uno al que se consienta tanto como a Diego Pablo Simeone que, seamos sinceros, nunca fue un angelito como jugador, que se lo pregunten a Julen Guerrero, y se muestra incapaz de dominarse como técnico. Está permanentemente fuera de su área técnica, que no es lo más grave, sino que además salta, gesticula, grita, no para de moverse y hasta obstaculiza saques de banda en las proximidades, pero nadie rechista. ¿Por qué un futbolista comete falta si habla con el balón en juego y una voz desde la banda a medio metro de la acción no causa, según las normas, idéntico efecto?.
En el circo romano no imperaba la ley o eso cuentan, pero en el fútbol rigen unas reglas que se aplican claramente con criterio dispar y en demasiadas ocasiones según el sujeto que las ignora, ya sea indivíduo o equipo. Por eso, entre otras razones, decrece el espectáculo y empeora el juego. Si, la gallina todavía pone huevos pero ya no son de oro.
