S.O.S en Son Moix

Mientras Alfonso Díaz se enfada porque Muriqi ha dicho la verdad -«vamos tarde, llegamos muy tarde a los fichajes»- y Héctor Martín, su «alter ego» en comunicación, lo transmite en plena  apostasía de su pasado periodístico, Jagoba Arrasate trata de rebajar la tensión e invoca la unión que ya reivindicó en su breve discurso de presentación en los prolegómenos del pasado Trofeo Ciudad de Palma.

El entrenador solo piensa en el Sevilla, que ha viajado con seis bajas -Rubén Vargas, Azpilicueta, Januzaj, Marcao, Nianzou y Gudelj – que obligan a Matías Almeyda, su técnico, a decidir al compañero de Kike Salas en el centro de su zaga. Ha incluido en la convocatoria a su reciente adquisición, Maupay, en tanto en cuanto Pablo Ortells, director de fútbol del anfitrión en descenso,  no encuentra lo que quiere ni sabe lo que busca. Más que unión, debe pedir auxilio porque los sevillanos obtienen mejores resultados en sus visitas que en casa. Quien avisa no es traidor, la traición suele recaer casi siempre del lado de los avisados.

El preparador vasco tiene una duda similar, al menos. Kumbulla, que se supone pasó con nota el reconocimiento médico de rigor antes de su fichaje, no sale de la enfermería, así que Raíllo figura en la lista de citados a la que se reintegran Morlanes y Lato, sin que haya trascendido si repetirán David López y Valjent o queda algún conejo que sacar de una chistera generalmente vacía.

Con dichas cartas en manos de los contrincantes, el abuleño César Soto Grado inscrito en el Comité de La Rioja, ha sido designado para velar por el cumplimiento de las reglas. Se estrena esta temporada en Son Moix donde no ha vuelto desde el mes de marzo del 2025 (1-1 con el Alavés). El Sevilla solamente lo ha visto en Nervión hace meses (1-2 con el Villarreal). Es árbitro FIFA aunque no ha salido mucho al otro lado de los Pirineos. Recto y poco dialogante, pero un poco tarjetero con una media de casi cinco admoniciones por partido entre ambos colores, del amarillo al rojo. Lo peor, como casi siempre, en cabina: Pablo González Fuertes, que sigue en su puesto pese a importantes descalabros causados esta misma campaña pese a decidir con tiempo y forma, esto es tranquilamente sentado ante la pantalla.