Saber de lo que estamos hablando (I)

Puesto que ayer tuve problemas con mi conexión a internet, felizmente solucionados, hoy me he propuesto compensar la ausencia con doble envío hoy. Perdón por anticipado.

El título tiene su explicación porque o yo me pierdo o nos hemos vuelto todos locos. Lo que digo viene a cuento por los pobrísimos argumentos que exhiben Florentino Pérez, Laporta y su pequeña comparsa, para convencer a los ignorantes e indocumentados de que solo ellos pueden salvar el fútbol y, por supuesto, a base de que les den más dinero del qua ya perciben por distintas vías y conceptos.

Resulta que Marcelo, el lateral zurdo merengue, no podía viajar a Londres con el equipo al coincidir su partido de vuelta de la Champions contra el Chelsea con su convocatoria para ser suplente de una mesa electoral en Madrid. De hecho sus compañeros se marcharon y él hizo acto de presencia en su distrito hasta que llegó el titular. Al no ser necesaria su presencia, tomó las de Villadiego y se fue a Barajas donde el Real Madrid le había preparado un vuelo privado que le dejaba en el hotel de concentración en la capital londinense dos horas después. Un alquiler que cuesta, no sé si lo vale, un ojo de la cara y el otro, para que un futbolista en declive, que comparte su puesto con Mendy y si hay algún futbolista imprescindible desde luego que no es él, esté a disposición del entrenador. Por no hablar, que tampoco se me olvida, del fiestorro de Messi en su casa con 40 invitados saltándose a la torera las restricciones imperantes en Cataluna por la COVID.

¿De qué nos quieren convencer?. Tiran el dinero ante nuestras narices y aún quieren más. ¡Por favor!. Y habrá quién les ría las gracias. No lo duden.