Tarea para Navidad
Que el Mallorca no fuera capaz de rematar la faena en Valencia o no le dejaran, según Raíllo o el propio Arrasate, ha sido una verdadera lástima, pues continúa a una sola jornada del descenso aunque depende de si mismo, una ventaja imperdible.
Si condenamos al Real Oviedo y el Levante, que todavía no ha ganado en casa, la tercera plaza en discordia para el vagón con destino al averno admite cola en la ventanilla (Girona, Osasuna, Valencia, Real Sociedad y, con un partido pendiente, Rayo Vallecano) incluso aun con lista de espera (Alavés, Elche, Sevilla y Getafe). De dicha reflexión se deduce que los dos encuentros con los que concluirá la primera vuelta, el filial del City en Palma y franjirojos en Vallecas, marcarán el comienzo del calvario o el horizonte de la esperanza.
Puesto que Tirso de Molina ya advirtió que los confiados van al infierno, desde la dirección deportiva que todavía dirige Pablo Ortells y en comunicación con el cuerpo técnico, cumplirían con su deber al tomar las medidas necesarias para sacar billete en el susodicho tren. El enfermo no se vale por si mismo y con su columna vertebral herniada, además de serios problemas en las extremidades traseras, apuntar al mercado de enero y no errar en la elección debería priorizar sobre la tarea inútil de reubicar parte de un banquillo inservible para rebajar presupuesto.
Maffeo, si de citar nombres se trata, hace años que ya no es del Mallorca o, al menos, no está en su mente. Mojica carece de potencial físico para aguantar un ritmo fuerte de competición a repartir con la Selección de Colombia. Eso sin considerar la exigencia de la segunda vuelta en la que la exigencia se duplica y aumenta el peso de cada jornada en proporción directa a la presión que el avance de la competición aplica sobre cada contrincante. No sea que los turrones en Navidad deriven en carbón para Reyes.
