Tiempo que pasa, no vuelve
«¡Concursantes, quedan………minutos!», claman los jueves de «Master Chef» al advertir el tiempo de que disponen los aspirantes a cocinero para presentar sus platos. A Pablo Ortells alguien debería recordarle que falta menos de un mes para que comience la liga, pues la experiencia de aguardar al último día de mercado para llenar huecos importantes en la plantilla nunca ha salido bien. Si estás a un minuto y no has batido ni los huevos para terminar la tortilla, lo más normal es que se te rompan o quede cruda.
De momento el intento de traspasar jugadores al precio estimado por el vendedor hace agua. Dado que esta operación ha sido impuesta como condición sine qua non para proceder al fichaje de sus sustitutos, podemos añadir que este capítulo continúa en modo fracaso. El registro de entradas solamente contempla el de un portero suplente, Bergstrom y un media punta o extremo circunstancial, Pablo Torre, cuyas expectativas chocan con una inherente responsabilidad individual tal vez demasiado pesada.
Estamos dispuestos a aceptar que hasta el 16 de agosto hay margen para operar. Sin embargo lo cierto es que, a día de hoy, el Mallorca tiene la misma línea defensiva que unos pocos meses atrás, idéntica línea media y un refuerzo de carácter ofensivo cuyo rendimiento está por ver sin dudar del fundamento de las esperanzas puestas en él. Creer que con los mismos instrumentos se van a hacer cosas distintas resulta aun más ingenuo que retar a la Ley de Murphy.
«No sabes el dilema que me crea pasar de todo y no decir ni mu. Por eso estoy aquí, maldita sea,
plantando cara como harías tú». Luis Eduardo Aute en 1969, aun sin venir a cuento.
También en avidalonline.blogspot.com

