Tradición ciclista
El ciclismo es una pasión que no he conseguido sentir. La vi en grandes compañeros de profesión y redacción, Bernat Comas «Beco», Paco Riutord o Tomás Monserrat. Entrevisté a alguna de las grandes leyendas mallorquinas del pedal, Trobat o Karmany. Había otras como Antonio Gelabert, Tony Karmany, Tortella o Mascaró. Mallorca siempre fue tierra de ciclistas y pienso solo en los de fondo en carretera, porque si nos metemos en la pista me dejaría nombres en el tintero detrás de los de Timoner, Llaneras, Miguel Mas, Muntaner, Alzamora,……….
He sabido de las andanzas de Reynés, dentro de los menos famosos, y de la entrega constante e innegociable del veterano Frank Brunot. En definitiva toda una serie de nombres que mi cabecita trae a colación por la pugna del artanenc Enric Mas ahora en la Vuelta a España, segundo de la general, un escalador nato. No lo tiene fácil, pero tampoco imposible. La competencia es dura, si; pero su esfuerzo, permanente.
Este joven de Artá prolonga la tradición isleña de este deporte. En el primer párrafo figuran alguno de los nombres que la historia señala entre los más populares. No sé de dónde surge la afición isleña a la bicicleta, pero está documentada en libros escritos por algunos de los autores citados y otros más. Y es bueno que se conserven las buenas costumbres. Sinceramente, la transmisión de las etapas a través de la televisión me aburren, sin dejar de reconocer el mérito de una de las especialidades deportivas más sacrificadas y duras que existen. Pero si, sigo La Vuelta aunque me queden lejos las sintonías de Gloria Stefan y la Miami Sound Machine o la gaita del asturiano Hevia, sin ir más allá.
¡Suerte, Enric!
