Un invento fallido
Leo, leo. ¿Qué lees?. Una cosita. ¿Y qué cosita es?. Empieza por……….Si, ya sé que el original es «veo, veo», pero lean y pongan ustedes la letra que quieran.
Donde dijo digo, quiere decir Diego. La moda de los tiempos en curso. Luis Rubiales, el jefe de Miquel Bestard y Pep Sansó quienes, como era de esperar, conservan sus sillones en la Real Federación Española de Fútbol pese a la dimisión del primero y el ascenso del segundo en la Balear, asegura plantearse si retroceder a la fórmula anterior de Segunda B y Tercera después de haber montado el cirio del siglo sin haber hecho otra cosa que cambiar el nombre de las categorías en cuestión y certificar que sus dotes de Rey Midas no cuelan en el fútbol de los pobres. Ni televisión, ni dinero. No ha servido ni para que ascienda el Deportivo, al que el Mallorca dejó hecho unos zorros.
Pues si, si las meditaciones estivales del presidente comisionista se lo revelan, la pomposa Primera RFEF volverá a llamarse Segunda B y dividirse en cuatro grupos y la Segunda RFEF, de cuya conquista se muestran tan satisfechos en Son Moix, despertará como la tercera división de toda la vida. Otra vez el refranero popular: para tamaño viaje no precisaban tales alforjas.
Ellos se quedarán tan anchos. Hasta son capaces de argumentar que rectificar es de sabios, otro modismo que no me gusta porque no deben ser tan sabios si se han equivocado y menos aunque lo hayan hecho sin alevosía y a plena luz diurna. Y eso vale tanto si derogan lo acordado como si no.

