Un tercio de la primera vuelta
Que sea pronto para llegar a conclusiones firmes no impide que uno se vaya haciendo una idea de lo que viene, el cuadro no está terminado pero se perfilan los primeros esbozos.
Siete partidos de liga no son muchos, quedan la friolera de treinta y cinco por delante, pero por otro lado representan un tercio de la primera vuelta del campeonato y los primeros, Castellón y Eibar, ya han adquirido una ventaja de seis y cinco puntos respectivamente que podría alcanzar algunos más a poco que al Mallorca no se le den bien los próximos partidos, uno de ellos precisamente en Ipurúa.
Por larga que sea la liga sus constantes no cambian respecto a lo habitual en torneos que miden la regularidad de los equipos. Hay entrenadores que optan por un arranque fuerte que les permita administrar después la ventaja obtenida y otros que prefieren apretar más al final, cuando se decide todo. A título de ejemplo Luis García Plaza sería de aquellos y Luis Aragonés de éstos. El sorteo del calendario también influye en cualquiera de los planes.
La cuestión es que la competición no se detiene, ya son veintiuno los puntos disputados. Las distancias no son insalvables ni mucho menos, lo cual no implica que haya que ignorarlas siempre que estemos hablando del ascenso, que parece ser el objetivo marcado no una obligación porque, de ser así, igual el CEO, Alfonso Díaz, se descuelga el día menos pensado con aquello de que solo se pagan primas por las metas, no por los deberes como hizo la temporada pasada al presumir de no pactar incentivos por la permanencia.
Y el domingo, Montilivi. Sin Valjent, Luvumbo, Morlanes, Antoniu Roca y quien sabe si alguno más porque, se diga o no, Jan Salas, Kalumba, Dani Luna y Cuéllar no suman veintinueve en plantilla, en todo caso veinticinco más cuatro.
