Un toque de distinción (0-1 en Vitoria)

Un pase en profundidad desde casi 30 metros de Salva Sevilla (marca de la casa) sobre Fer Niño, llegar y besar el santo,  a la espalda de los centrales, dio la victoria al Mallorca sobre un Alavés muy limitado que recibió la puntilla cuando a los 66 minutos se quedó con un jugador menos por la expulsión, doble amarilla, de su lateral zurdo Rubén Duarte. Ocho minutos antes Abdón ya había avisado con un cabezazo que se estrelló en el travesaño con Pacheco batido.

ALINEACIONES:

Dep. Alavés.- Pacheco (1), Ximo (0), Laguardia (1), Lejeune (0), R.Duarte (0), Pina (1), Pere Pons (0), Manu García (0), Edgar (0), Luis Rioja (1) y Joselu (0).

Minuto 61, Guidetti (0) por Joselu. Minuto 75, Loum (-) por Manu García y Javi López (-) por Joselu. Minuto 82, I.Martín (-) por Pina y Pellestri (-) por Pere Pons.

R.Mallorca.- Reina (1), Maffeo (1), Russo (1), Valjent (1), Oliván (1), Baba (1), Galarreta (1), Mboula (1), Kubo (1), Dani Rodríguez (1) y Abdón (1).

Minuto 63, Battaglia (1) por Galarreta y Fer Niño (1) por Abdón. Minuto 69, Salva Sevilla (2) por Baba y Amath (0) por Mboula. Minuto 87, Lago Jr. (-) por Kubo.

ARBITRO:

Muñiz Ruiz (1), del Comité de Galicia. Nuevo en la categoría. Sin graves errores, aunque a mi me pareció exagerada la primera amarilla al expulsado Duarte, a quien mostró la roja por una entrada sobre Fer Niño en el minuto 66. También amonestó a Lejeune por el Alavés. Maffeo, Dani Rodríguez y Amath, por el Mallorca.

GOL:

Minuto 79, Desde la medular propia Salva Sevilla atisba a Fer Niño entre Laguardia y Lejeune, lentos y pesados ambos, le lanza un balón por detrás de ambos al que el debutante llega para elevar con suavidad sobre la salida de Pacheco. 0-1

2.8996 espectadores en Mendizorroza.

TAL PARA CUAL

El Mallorca fue mejor que el Alavés, si. Sobre todo tras quedarse en superioridad numérica. ¿Lo había sido antes?, también pero no por mucho margen. De hecho ambos equipos habían rivalizado en imprecisión, más dedicados a destruir que a crear, contundentes y expeditivos en defensa, nulos en el centro del campo e inexistentes en ataque. Pero justo es decir que tras una primera parte que inducía a cerrar los ojos para adormecerse entre el calor y el aburrimiento, fueron los hombres de Luis García Plaza quienes pusieron un poquito más, un poco, para inclinar la balanza a su favor.

Nunca sabremos si el resultado hubiera sido el mismo de haberse mantenido los 22 contendientes en juego, pero a veces el artista consigue rescatar un mal lienzo con una pincelada de inspiración. En el bando local no había ninguno, el las filas visitantes si, el de siempre, ese Salva Sevilla que maneja el tiralíneas con la precisión necesaria y el pincel con la dosis exacta de energía y suavidad para poner el tiro donde puso el ojo. El, con esa acción simple pero no aislada, resolvió la ecuación de un lance trabado, impropio de dos equipos de Primera sea cual sea al final el objetivo por el que luchen.

La madeja blanquiazul se deshilachó al primer golpe de aguja. Javier Calleja perdió el control y el rumbo, no acertó en un solo cambio y en su intención de evitar la derrota y amarrar aunque fuera un punto, precipitó la debacle creando un verdadero caos entre los suyos. Para cubrir una baja, removió Roma con Santiago, renunció a su único delantero, intercambió posiciones sin ton ni son y su escuadra acabó a merced de un rival que tampoco quiso hacer más daño del necesario.

Tres puntos importantes para ganar confianza y seguridad.