Y el cántaro no se rompió

Por muchas veces que fue a la fuente, el cántaro resistió gracias, por encima de todo, a la gran actuación de Rajkovic y el constante empeño defensivo de sus compañeros que desempeñaron sin apenas errores su labor destructiva ante un Athletic parsimonioso, reiterativo sin mucha infantería y menos aun artillería. El empate premia el esfuerzo visitante y castiga la dudosa propuesta del anfitrión.

ALINEACIONES:

Athletic (0).– Unai Simón (1), De Marcos (1), Vivian (1), Yeray (1), Yuri (2), Vesga (1), Sancet (0), I.Williams (0), Muniaín (1), Berenguer (0) y Villalibre (1).

Minuto 56, Zárraga (1) por Sancet y Raúl García (1) por Villalibre. Minuto 69, N.Williams (1) y Guruceta (0) por Berenguer y Muniaín. Minuto 85, Malcom Adu (-) por I.Williams.

R.Mallorca (0).- Rajkovic (3), Maffeo (1), Valjent (2), Raillo (2), Copete (2), J.Costa (1), Battaglia (1), Grenier (0), Kang-in Lee (2), D.Rodríguez (1) y Muriqi (1).

Minuto 63, A.Sánchez (0) por D. Rodríguez. Minuto 82, Baba (-) por Grenier. Minuto 86, Lago Jr. (-) por Kang-in Lee y Abdón (-) por Muriqi.

ARBITRO:

Javier Iglesias Villanueva (1), de Galicia. Permisivo en ocasiones y no tanto en otras, con claras diferencias de criterio en acciones idénticas. Mostró tarjetas amarillas a Copete, Battaglia, Grenier, Kang-in Lee, Dani Rodríguez y Antonio Sánchez, todos del Mallorca. Señaló 13 faltas contra el Athletic y 10 a favor.

EL METODO AGUIRRE

Solo para los desmemoriados, el Mallorca reeditó minuciosamente el guión escrito a finales de la pasada temporada en el Ramón Sánchez Pizjoan ante el Sevilla. Llegó a acumular hasta nueve jugadores entre el exterior y el interior del área propia y esperó una ocasión para apelar a la cara más cruel del fútbol para el equipo que domina el juego y el balón. También la tuvieron allí Maffeo y Kubo, Reina impidió lo que parecía inevitable. Ayer el propio lateral y Kan-in Lee pudieron marcar y Rajkovic, una convincente actuación, evitó la derrota que hubiera inutilizado tanto esfuerzo al servicio de un solo objetivo: no perder.

Se equivocó Valverde en el planteamiento y, para mi, en los cambios. Salir con un solo punta en casa y frente a un rival que alinea a tres centrales peca de avaricia, enviar a Iñaki Williams a una banda resta parte de las cualidades del delantero y fiar la necesaria imaginación para abrir una muralla férrea a un solo cerebro, Muniaín, exigiría compensar con unos compañeros más creativos que Sancet, perdido en un espacio entre líneas que jamás encontró.

Es un poco lo que le sucede al Mallorca. El método Aguirre, que pide una agotadora tarea de contención, carece de fuelle atacante. Muriqi, la única referencia, representaba una molestia mínima para la zaga de los leones al punto de que el único remate con posibilidad de gol lo hizo y también de cabeza el pequeño Kang-in Lee, que obligó a una parada de mérito a Unai Simón como colofón al delirante partido del coreano, multiplicado en tareas de defensa, enlace y llegada. Si suyo fue este remate, suya fue también una falta táctica, que le costó la correspondiente amonestación, cuando Williams se iba solo tras haber desbordado al último zaguero en velocidad.

Como conclusión, sumar, hacerlo fuera de casa y en un campo como San Mamés, ya fuera el viejo o sea el actual, siempre es positivo. Y empezar bien es importante. De momento no cabe mayor análisis ni en conciencia ni por prudencia.