14 jornadas con nota
Tal y como escribía hace unos días, el Mallorca ha pasado su primer examen parcial y lo ha hecho con un notable. La puntuación de catorce jornadas es comparable con el puesto que uno alcanza en los entrenamientos no oficiales del Mundial de Motociclismo o de Formula 1, el primer set de un partido de tenis a tres o los seis hoyos iniciales de un campeonato de golf. No ha hecho «pole», pero está bien posicionado en la pista, lleva 1 a 0 a favor sobre la cancha y conserva la media de su handicap sobre el césped.
19 puntos de los 42 ya disputados representan un porcentaje del 45 por ciento, siete puntos por encima del 38 que se estima suelen ser necesaria para mantener la categoría. Y si apelamos al total de la puntuación, podemos afirmar que ha hecho la mitad del trabajo necesario para alcanzar su objetivo con un colchón de las cinco citas que faltan para cerrar la primera vuelta. En términos relativos no es exactamente así, pero si mantiene la media después del farragoso Mundial que nos espera, firmaría el intermedio del campeonato en torno a 25 puntos y con necesidad de sumar apenas 13 hasta el final de liga.
Vacaciones aparte, más que merecidas, no es que haya espacio para la relajación. El excelente trabajo desarrollado por Javier Aguirre en torno a la presunta capacidad de la plantilla no debe caer en saco roto después de este infumable parón. El técnico ha construido un esqueleto firme en torno a una idea clara de juego que gustará más o menos, pero dotado de una columna vertebral en el eje Rajkovic-Raillo-Galarreta-Muriqui la que se enganchan con ejemplar entrega, sacrificio y solidaridad las demás piezas.
Una buena razón para apelar a la credibilidad del proyecto cuando lleguen las veleidades y tentaciones del marcado de invierno.

