Bailad, bailad malditos

Todavía no hemos alcanzado una tercera parte de la competición en Primera y Segunda y los resultados ya se han llevado por delante a tres entrenadores de la División de Honor y dos de la Liga Smart Bank. Cayó Michel en el Getafe, ahora tres puntos de treinta y tres posibles, Paco López en el Levante y Koeman en el Barça donde, a tenor de lo escuchado y leído, solo esperaban el momento que les pareciera más idóneo de cara a la galería para enviarle de regreso a Holanda.

Las dificultades económicas de los más modestos impiden que la guillotina funcione menos en la categoría que llaman de plata, más por su orden cronológico que por el brillo del metal. Solo Anquela en el Alcorcón y Ambriz en el Huesca han dejado su asiento libre, en el segundo caso para el manacorí Xisco Muñoz, poco querido en su tierra, la nuestra, como jugador y debutante ahora en los banquillos después de haber cosechado éxitos en Tblisi e Inglaterra. Una trayectoria a seguir por quien, en sus inicios, fue discípulo de Vicente Moreno.

El cese de los técnicos, que no ha hecho más que empezar como cada temporada, pocas veces se justifica con argumentos sólidos o coherentes. Los directores deportivos que los contrataron siguen en sus puestos y no digamos los presidentes. Tampoco he conocido a ninguno de ellos reconocer deficiencias en la confección de sus plantillas, bien descompensadas o insuficientemente renovadas.

Hubo un tiempo en que, después de tomarla con el preparador de turno, los espectadores  dirigían su siguiente mirada al palco, no sé si por inercia o por error. Particularmente yo empezaría justamente al revés y permitan me no especificar porque seguro que algunos personajes están en la mente de todos.