Bien está lo que bien acaba (1-0 en Son Moix)
Un gol de Abdón, cómo no, en la última acción del partido, le dio al Mallorca una victoria para ganar calma y aclarar la perspectiva con la que afrontar la primera mitad del recién estrenado año, un paisaje que pinta oscuro para el Real Valladolid que tendrá que mejorar mucho si no quiere llegar al mes de junio con los problemas de los que todos los equipos huyen.
ALINEACIONES:
R.Mallorca.- Eajkovic (1), Gio (1), Valjent (1), Raillo (2), Copete (1), J.Costa (1), Baba (1), Galarreta (1), D.Rodríguez (1), Amath (1) y Muriqi (1).
Minuto 61, Kang-in Lee (2) por D.Rodríguez y Maffeo (1) por Gio. Minuto 75, Kadewere (1) por Amath. Minuto 83, Cufré (-) por J.Costa y Abdón (3) por Muriqi.
R.Valladolid.- Masip (2), Fresneda (1), El Yamik (1), Joaquín (2), Rosa (1), Roque Mesa (0), Monchu (1), Aguado (0), G.Plata (1), Oscar Plano (0) y Sergi Guardiola (0).
Minuto 56, K.Pérez (1) por Roque Mesa y Kenedy (0) por G.Plata. Minuto 64, Weissman (0) por Sergi Guardiola y Feddal (1) por El Yamik. Minuto 83, Iván Sánchez (-) por Oscar Plano.
ARBITRO:
Pizarro Gómez (1), del Comité de Madrid. Sin influir en el marcador, cometió pequeños errores de criterio. Amonestó a Kenedy, Kike Pérez y Fresneda, del Valladolid y a Valjent, del Mallorca. Pitó 30 faltas, 19 contra los visitantes y 13 a su favor.
GOL:
Minuto 94, falta lateral de Kenedy sobre Maffeo. Kang-in la pone cerrada en el área donde Abdón cabecea desde cerca en medio de un barullo de jugadores. 1-0
Scaloni, seleccionador de Argantina, jugador del Mallorca en la temporada 2008-09 y residente en Palma, efectuó el saque de honor.
14.129 espectadores
ABDON, EL REY MAGO
Sí, hacia falta un obsequio real, un toque de magia, un milagro, para sumar tres puntos no vitales aunque si importantes tras un partido entre dos contrincantes a cual peor. Kenedy, mal cambio el de Pacheta, cometió una falta absurda segundos antes de que el árbitro decretara el final de la batalla y pendientes de las torres -Raillo, Kadewere, Copete, Valjent- los zagueros castellanos, hasta entonces correctos, se olvidaron del pequeño, del suplente, del desatascador. Muriqi ya no estaba y se quedaron sin referencia, un despiste fatal que aprovechó el de siempre, Abdón, el firmante de los goles decisivos.
Solo los entrenadores saben el por qué de sus decisiones. Sus razones tendría Javier Aguirre para visualizar la contienda sin Maffeo, ni Kang-in Lee. Tal como la planteó su colega en el otro banquillo la ausencia del coreano se iba haciendo cada minuto más patente y su presencia más necesaria. El cambio tardó una hora, pero fue en los últimos treinta minutos cuando la fisonomía del conjunto tomó otro aire y un nuevo espíritu. Por desgracia, el Mallorca no tiene tanto fondo de catálogo para permitirse ciertos lujos o si acaso digamos rotaciones.
Puede que el Mallorca no reuniera méritos para alzarse con el triunfo, pero el Valladolid tampoco los hizo para sacar siquiera el punto que rondó su casillero. Un remate de Kike Pérez al travesaño y una pifia de Sergi Guardiola, constituyeron su único bagaje ofensivo. Anuló a Muriqi y redujo el campo de acción de Galarreta a base de amontonar efectivos en el centro del campo, pero decía Juan Carlos Forneris que los futbolistas que necesitan más de dos toques para controlar el balón y jugarlo no son aptos para primera división y los blanquivioleta daban cuatro, cinco o seis hasta perderlo o quedarse sin opciones. Sus malos resultados lejos del Pisuerga tienen fácil explicación.
A los bermellones ya les conocemos. En Getafe no tiraron una sola vez a puerta, ayer su primer remate lo ejecutó Kadawere en el minuto 80 y repitió Kang-in Lee en el 90, ambos con buena respuesta del cancerbero enemigo. El tercero, ya lo saben, lo convirtió Abdón cuando muchos espectadores supieron de la victoria ya metidos en sus vehículos o por el clamor de la grada. Bien está lo que bien acaba y la historia no se escribe con aquello que pudo no ocurrir, sino con lo que sucedió y además la cuenta el vencedor. O eso creo.

