Con más medios, menos aciertos
Si a los entrenadores nos gusta valorarlos en función del rendimiento que obtienen en relación a la calidad de la plantilla que preparan, a los directores deportivos, otrora llamados secretarios técnicos, deberíamos calificarlos según su capacidad para encontrar ostras con perla en su interior y no simples almejas.
Fichar a Mbappe solo es cuestión de dinero. A pequeña escala cualquiera se hace con Sergi Darder sin presumir de haber descubierto la pólvora. Para no retroceder a los tiempos en que Miguel Angel Nadal, Engonga, Higuera, Orejuela, Luis García vistieron la elástica de la Selección, en etapas más cercanas pisaron la hierba de Son Moix Alex Moreno, Joao Víctor, Gerard Moreno, Thomas Theye,Tomer Hemed o Gonzalo Castro, Siviero, Nunes, Stankovic, Diego Tristán, Leo Franco, Fernando Niño…….por no alargar la lista. Futbolistas prácticamente desconocidos por la mayoría del público antes de aterrizar en Mallorca.
Fieles a su cicatera política, cuentan que las ofertas de renovación puestas por el responsable de la parcela deportiva, Pablo Ortells, encima de la mesa de Greif o Leo Román, no contempla la valoración económica de su trabajo, sino su prolongación temporal. Tres temporadas + una opcional en el caso del eslovaco y cuatro + otra para el ibicenco. Algo parecido a «nos gusta tu trabajo y si lo deseas te puedes quedar más tiempo». Ni siquiera la salida de Joan García al Barça abre los ojos de esta gente que parece vivir en un mundo aun mas irreal que el del fútbol ya de por si falso pero no por ello incierto.
Fue precisamente un director deportivo quien en cierta ocasión me dijo: «ser propietario de un club de fútbol es como tener un amante o un yate, lujos que te van a costar dinero. La cuestión es si quieres y/o puedes pagarlo».
