CRUELDAD INTOLERABLE (2-1 en La Cerámica)
El mejor primer tiempo de un Mallorca rejuvenecido no bastó para sacar al menos un punto contra un afortunado Villarreal que logró sus dos goles en acciones fortuitas, una en cada mitad, después de que Joseph y Pablo Torre, incluso Antonio Sánchez en un tiro desde fuera del área, rondaran el volteo del marcador. Samu había igualado el tanto inicial de Gerard Moreno, pero cumplido el minuto 82, Buchanan se encontro en la mismísima línea de meta un rechace corto de Raíllo.
ALINEACIONES:
Villarreal C.F.- Junior (1), P.Navarro (1), R.Veiga (1), R.Marín (1), Pedraza (2), Thomas (0), Comesaña (1), Pepe (2), Moleiro (0), Gerard Moreno (2) y Ayoze (0).
Minuto 62, Gueye (1) por Thomas, Mikaudatze (0) por Gerard Moreno y Oluwaseyi (1) por Ayoze. Minuto 74, Solomon (1) por Moleiro. Minuto 79, Buchanan (-) por Rafa Marín.
R.Mallorca.- Bergstrom (2), Maffeo (1), Valjent (1), Raíllo (2), Mojica (1), Samu (2), Mascarell (3), A.Sánchez (1), P.Torre (1), Virgili (1) y Joseph (1).
Minuto 68, Sergi Darder (0) por P.Torre. Minuto 74, Muriqi (0) por Virgili. Minuto 85, Asano (-) por Joseph, Morlanes (-) por Mascarell y Llabrés (-) por A.Sánchez.
ARBITRO:
José Luis Guzmán Mansilla (1), de Jaén. Toleró en demasía las quejas de jugadores locales en la primera fase del encuentro. Del Cerro Grande, desde el VAR, echó para atrás un penalti que había señalado por entender que Raíllo había derribado a Pepe en el área. El Villarreal incurrió en 14 infracciones, por 8 el Mallorca. Sacó tarjeta amarilla ante Bergstrom por pérdida de tiempo y Junior por el mismo motivo. Mojica y Buchanan las vieron en sendas protestas, igual que Marcelino García Toral en la banda.
GOLES:
Minuto 5, pase en profundidad sobre Pedraza, que centra al segundo palo, Joseph intenta despejar con tan mala fortuna que la pelota le cae a Gerard Moreno, quien merca a placer. 1-0
Minuto 7, jugada combinativa del Mallorca en la que Pablo Torre desde la frontal del área cede a Samu, escorado a la izquierda. El portugués conecta con la pierna de ese mismo lado un disparo raso y cruzado que no alcanza Junior. 1-1
Minuto 82, Pepe le gana la espalda a Joseph, que se había retrasado, y cerca de la linea de fondo centra hacia atrás, Raíllo logra rechazar el pase, pero la pelota no acaba de salir y Buchanan, que la sigue, solo tiene que empujarla más allá de la línea. 2-1
Tres saques de esquina favorables al anfitrión y uno para el Mallorca.
INFORTUNIO
Era Gregorio Manzano quien explicaba cómo visualizaba los partidos en la víspera de los mismos. A la vista de la alineación formulada por Arrasate no resultaba fácil intuir sus planes, pero la presencia de Sergi Darder y Muriqi en el banquillo quedó plenamente justificada sobre todo en unos primeros 45 minutos que el equipo, rejuvenecido con Virgili, Pablo Torre y Joseph en ataque, pudo haber cerrado con ventaja si este último hubiera estado más vivo y preciso en dos oportunidades de libro.
La primeras nota meritoria la debemos anotar para calificar la inmediata reacción de los jugadores después de encajar a los cinco minutos de haber comenzado la batalla. La segunda, porque en ningún momento la solidaridad defensiva y pragmática disposición con marcas al hombre, riñó con la rapidez para mover la pelota con sentido común y rapidez hacia terreno enemigo. El primer premio fue el empate. La mala fortuna impidió el gordo.
Con Maffeo pesadilla de Moleiro y Antonio Sánchez pendiente de las subidas de Pedraza, el Submarino cargaba torpedos por el otro lado, donde Mojica se las veía y deseaba con Pepe, mientras Virgili mantenía a raya a Pau Navarro. Ayoze, estático, no creaba ningún problema a Valjent y aunque Gerard Moreno no lograba sacar de zona a Raíllo, el repliegue de Samu, que cubrió cientos de metros durante toda la noche, y Mascarell o incluso Pablo Torre o el propio Joseph, cerraban espacios hasta el punto de no forzar más que una intervención de Bergstro con el pié avanzada la segunda parte.
Aquel Mallorca inesperado y sorprendente perdió fuelle a partir de los 60 minutos de esfuerzo y sacrificio. Marcelino, tan hábil como nervioso, decidió relevar a sus reverencias, Gerard y Ayoze, colocando a dos falsos delanteros en su lugar. También tuvo que prescindir de Moleiro, atenazado, poco después. En el banquillo opuesto Jagoba tardó en advertir el cansancio de Pablo Torre y Virgili y aunque la nave resistía los embates enemigos, la entrada de Sergi Darder y Muriqi, vacas sagradas, ralentizó la posesión y el dominio del balón sin más efecto que el arrebato final, ya con el marcador en contra, en busca apresurada e individual del empate perdido.
Poco es mucho cuando uno no espera nada, pero duele no disfrutarlo después de haberlo saboreado porque nunca sabrás si ha sido real o mero espejismo.

