De Luis García a Johan Cruyff

Aunque le hayan dado infinidad de «oscars», siempre hay que ver la película. El argumento puede incluso resultar atractivo, pero igual el guión no era tan bueno, falla la fotografía o los actores no están a la altura. El avance que explica Luis García invita a comprar la entrada aun siendo repetitivo, pero si los entrenamientos siempre son buenos, la concentración máxima, el esfuerzo innegociable, todos los jugadores son buenísimos y lo que vemos sobre el terreno de juego es algo completamente distinto cabe preguntarse dónde está el misterio o qué es lo que falla.

A preguntas de un  periodista, Carlos Bilardo afirmó en cierta ocasión que «jugar bien es ganar». Otro argentino, Héctor Cúper, cuestionó qué es jugar bien. Separar el resultado del juego es una mala idea porque más allá del sonido de la flauta en un partido concreto, las victorias llegan a partir del estricto cumplimiento de un plan previamente trazado a medida de tus futbolistas para potenciar sus virtudes y atascar las de cada rival. Por ejemplo, intentar lo que hace el Barça con mimbres de otro nivel o imitar a la Selección sin «rodris», «pedris» «lamines» y demás familia, es una condena a la derrota.

Desgraciadamente lo que ha ofrecido el Mallorca en estas primeras siete jornadas de liga no permiten dar con la personalidad del equipo, su carácter ni la estabilidad necesaria de cara a rellenar con éxito las próximas quinielas. Con muy poco ha vencido al Ceuta, el Valladolid, el Sabadell y la Real Sociedad B, pero no le ha bastado para empatar en el campo del Eldense o ganar en Granada y al Almería. Por supuesto que no lo va a ganar todo, ni se pretende que juegue en Segunda y frente a rivales de idéntica categoría, como el Milan de Sachi o el Ajax de Rinus Michels, pero estaremos de acuerdo en que si aspira a lo que la afición exige con doda la razón, habrá que dar alguna vuelta de tuerca o varias.

Quédense con esta reflexión de Joan Cruyff: «Jugar al fútbol es muy sencillo, pero jugar un fútbol sencillo es la cosa más difícil que hay».