Renovarse o morir

Si Pablo Ortells, director de fútbol del Mallorca, hubiera cumplido con su deber por encima de defender su sueldo el paisaje no sería tan sombrío como se observa hoy. Podemos entender que alguien que ha trabajado a las órdenes de José Manuel Llaneza, artífice de la transformación del Villareal, se vea condicionado al tener que currar bajo el yugo de Mr. Kohlberg y las flechas de Alfonso Díaz, dos pardillos en comparación con quien fuera CEO y Vicepresidente del falsamente llamado «submarino amarillo».

También puede ser que el responsable de la parcela deportiva del club de nuestros amores y sus dineros no aprendiera nada de su antiguo superior. Quienes ahora mandan no le enseñarán absolutamente nada de provecho. Cometió un gran error al acomodarse a la primera vuelta del equipo entre agosto y diciembre del 2025 y soslayar la renovación del vestuario que exigía a gritos la configuración de una plantilla cargada de años y desgaste físico, emocional y mental.

La depreciación de Maffeo aconsejaba transferirle sin tanta exigencia. Hace tres años que desea abandonar la isla y no era el caso de ponérselo difícil por un millón arriba o abajo. Claro que creer que Mateu Jaume podía sustituirle con mínimas garantías fue un ejercicio ilusorio más que optimista. Con él forman línea Raíllo, el primer de los siete que colocó un 3 en la columna de las decenas, ya entre lesión y dolencia, junto a Mojica, 33 años, dispuesto a participar en el que sería su último Mundial con la selección de Colombia, su país. Valjent, con 30 abriles, completa una línea sin cinturón de seguridad.

Dani Rodríguez explicó con hechos lamentables su concepto por el que los galones pesan más que el conocimiento. Un equipo de fútbol no es un ejército aunque admita todo un diccionario de lenguaje militar. La granada le explotó saliendo del estadio cuya foto no formará parte de su álbum y estalló en el mismísimo corazón de Son Bibiloni. le peligro de prorrogar contratos a los 38 tacos. Mascarell, baluarte de emergencia, va por los 33, con Muriqi 32 y la dupla de Artá, Abdón y Sergi, 34 y 33 respectivamente.

Renovarse o morir, un lema que en Son Moix se desconoce. No era ni es solamente un extremo o dos los que requiere la permanencia en Primera, sino una reforma estructural a fondo cuyo contrapeso era insuficiente pese a la proyección de Pablo Torre y Virigili. Prescindamos de aquellos otros retales de dudoso futuro y ningún presente inservibles para remendar un solo calcetín.

Lo peor de dejar para mañana lo que debes hacer hoy es que cuando decides ponerte a ello igual se te ha pasado el tiempo y el arroz.