El caótico sprint final
Todo tiene sus ventajas e incovenientes. El Mallorca afrontará el fin de semana con el contratiempo de sus lesionados, Raíllo para rato y Joseph a la espera de diagnóstico, la baja por sanción de Valjent y las amenazas de suspensión sobre Samu, Maffeo, Leo Román y Mascarell. Al contrario su victoria sobre el Real Madrid le proporciona una inyección de moral y confianza muy importantes para sobrevivir sobre el alambre de las posiciones próximas al descenso, además de iniciar el partido contra el Rayo conociendo ya los resultados de sus rivales más directos. Todos jugarán el sábado: Real Sociedad-Alavés a las 14 h, Elche-Valencia a las 16’15 y Sevilla-Atlético a las 21,00.
La clasificación está separada en grupos muy definidos, solamente Osasuna, Espanyol, Athletic, Girona y,muy cerca de los 40 puntos, Rayo y Valencia, viajan en zona neutra. Los catorce equipos restantes pugnan por distintos objetivos, si bien el título sería difícil que se le escapara al Barça de la misma manera que el subcampeonato será para el Real Madrid. Villareal y Atlético se aseguran su participación en la Champions independientemente de quien sea tercero o cuarto. Para la Europa League compiten el Real Betis con una distancia al alcance de Celta, Real Sociedad y Getafe que, a su vez, lucharán por la Conference.
El pelotón de cola ya lo conocen. Cada aficionado estará haciendo sus cálculos revisando el calendario pendiente para hacer sus apuestas o pronósticos. Pero, como ya hemos comentado en otras ocasiones, estamos en un campeonato manipulado no solamente por agentes internos, sino interferencias ajenas debido a la saturación de jornadas. Los del Cholo Simeone saldrán al Sánchez Pizjoán con dos compromisos más importantes a la vista: el martes el partido de vuelta de Champions contra el Barça y el sábado la final de Copa del Rey contra la Real Sociedad. El Rayo se enfrentará al Mallorca tres días antes otros tantos después de jugarse los cuartos de final de la Conference con el AEK de Atenas. Y así vayan desgranado cada uno de los decisivos choques finales sin descartar nada de nada.
Confianza, ninguna, ni en propios no en extraños. A estas alturas hay quien llega justo de fuerza física, mental e incluso material.
