El cara, el listo y el dandy
No pierden ripio. Vuelve el fútbol y la picaresca comparte cama con la terquedad. Si, en efecto ya se han programado dos partidos a la una de la tarde y otro a las cinco, así como quien no quiere la cosa y sin tener en cuenta ni la temperatura a mediados de junio, ni la recomendación, prohibición o sugerencia de la Federación Española de Fútbol para vetar horarios anteriores a las siete y media de la tarde. Estos se reservan entre semana, pero sábados y domingos cabe suponer que la Liga Santander tiene más espectadores en Asia que en España. Español, Alavés, Celta, Villarreal y los dos Atléticos, el de Bilbao y el de Madrid, las primeras víctimas de ese sol que nunca he sabido por qué llaman de justicia cuando querríamos decir de martirio.
El listo de la clase ha sido el presidente de Las Palmas. Miguel Angel Ramírez ha anunciado que su equipo podrá jugar con público en el estadio porque el lunes Gran Canaria entrará en fase 3 y las autoridades autonómicas permitirán llenar el 50 por ciento del aforo de su estadio que es de 33.000 aficionados. Uno que ya quería obtener más ventaja que sus competidores sin atender al enunciado más elemental de la equidad. Parece que alguien con más sensatez ya le ha comunicado que imperarán las mismas reglas para todos. Francina Armengol también quiere que Baleares entre en la tercera fase, que no es la los alienígenas de François Trufaut, el lunes 8, pero no se ha atrevido a sugerir la apertura de Son Moix.
A propósito, el Mallorca ha anunciado la devolución del 25 por ciento de lo que pagaron sus abonados a principio de temporada que, supongo tendrá que ser el 50 para los que se hubieran inscrito para la segunda vuelta. Solo aquellos que lo soliciten, claro, que aquí hay mucho filántropo y no es cuestión de hacer ni el tonto, ni el indio.
Ah les adelanto que el partido contra el Bará, sábado 13 a las 22’00, lo arbitrará el madrileño Del Cerro Grande, mister penalty. Ha pitado dos veces, en Vitoria y en Palma con el Villarreal, y se marcó cuatro penas máximas.


