El mango y la sartén
En la mitad de una temporada irregular, un entrenador de primer nivel me dijo: «cuando vienen una serie de malos resultados se llena la enfermería, todo el mundo se lesiona; luego, si empiezas a ganar, todos quieren ser titulares». Benito Floro me advirtió «hacer una alineación es como irte al mercadillo a comprar con billetes falsos» y John Benjamin Toshack siendo entrenador de la Real Sociedad, a punto de subir al avión con destino a Bielorrusia para visitar al Dynamo de Minsk me adelantó el once inicial: «voy a salir con los once c………..de siempre». Serra Ferrer me explicaba el domingo por la mañana qué partido había planteado, lo que me ayudaba mucho al escribir las crónicas para comprobar si sobre el campo se habían seguido sus instrucciones.
A partir de estas y otras experiencias, deduzco que a alguien del Mallorca, sea el CEO, Alfonso Díaz, el director de fútbol, Pablo Ortells, o el cuerpo técnico, se le ha ido la pinza. Antes de que Maffeo fuera utilizado como muñeco de feria para solaz de no sabemos quién y tal vez algún interés económico compartido desde el club como producto de la descabellada idea de algún iluminado, Abdón ya se quejaba de su condición, Antonio Sánchez esperaba participar más, Leo Román pedía suplir a Greif por contrato y, ahora, Muriqi cuenta que lleva seis meses esperando que acepten o rechacen una propuesta para prolongar el suyo.
Es lo que tiene alcanzar 40 puntos a falta de diez jornadas para bajar el telón del campeonato, aunque hagan falta 4 más como plena garantía, porque con 43 ya descendió el Deportivo bien entrado el siglo en curso. No sé si los 5 millones ofrecidos por el presidente Kohlberg si el equipo entra en Europa dentro de medio año, 200.000 euros por cabeza y doble para Arrasate en números redondos, habrán multiplicado la motivación del personal. De repente todos quieren seguir y no falta quien se considera mejor que sus compañeros. Por eso me pregunto si, llevado de un entusiasmo inapropiado, imprudente y poco recomendable, alguien ha perdido el mango de la sartén.
Pronto saldremos de dudas con la esperanza de que Maffeo no tenga la desgracia de cometer algún error de bulto y que la Kings League se la hagan pagar ciertos desaprensivos desde la grada.
