En busca del tesoro (permanencia)
A falta de concluir, la jornada ha salido casi redonda para los intereses del Mallorca. Las derrotas del Levante, el Alavés y el Elche mantienen a los de Demichelis dependiendo de si mismos lo que, sin representar garantía alguna, permite ignorar resultados ajenos y atender los propios.
Crecen las probabilidades de que se pueda producir un empate en la clasificación final y aunque el coeficiente particular descartaría a ilicitanos y al Sevilla, habría que mirar detenidamente los puntos en las confrontaciones de todos contra todos para determinar las posiciones definitivas y ahí se igualan los balances tanto con los mencionados más arriba, a la espera de la visita al Ciudad de Valencia, incluido el Girona y a excepción de los andaluces, que perdieron tanto en Son Moix como en el Ramón Sánchez Pizjoan.
Con su victoria en Getafe, que aun tiene que «arbitrar» en el Martínez Valero y en el Coliseum ante el Mallorca, el Rayo Vallecano ha salido de la «pomada». Se une a los árbitros porque ha de rendir visita a Mestalla y Vitoria además de esperar al Girona en Vallecas. De otro lado, el sábado a las dos de la tarde Eder Sarabia y Quique Sánchez Flores medirán las fuerzas de sus discípulos en una cita a cara de perro o, si se quiere decir así, a vida o muerte. Un triunfo local obligaría a los «babazorros» a ganar dos de los tres partidos restantes, uno de ellos contra el Barça.
Desde nuestra atalaya no podemos sino hacer quinielas, algo en que cualquier neófito tiene más opciones de éxito que los profesionales. El Mallorca lleva una ligera ventaja, pero la lleva, así que si cumple con su deber, aunque los demás hagan lo mismo, no hay nada que temer y todo por ganar.