El tren de las 14’00

Discernir acerca de un partido a las dos de la tarde y a pocas horas de otro igual de complicado o más, entra de lleno en el campo de la especulación. Tanto en los planes de Arrasate como los de Marcelino García Toral, entrenador de referencia para Mateu Alemany aunque no venga al caso decirlo, cabe pensar en qué demarcaciones usar variantes y variables para no agotar recursos individuales o del grupo. El viaje de internacionales convocados por sus selecciones y el estado físico de sus pupilos les permiten tomar decisiones.

El Villarreal viaja con las ausencias de Gerard Moreno y Foyth, no muy preocupantes al contar con Ayoze y Kiko Femenías en sus respectivas posiciones. Además cuenta con  Yeremy,  carta de indudable labor por lo que se refiere al fútbol ofensivo. La duda de Alex Baena puede condicionar el centro del campo cuya creatividad depende de Parejo, con Santi Comesaña en tareas de mayor contención.

Con un recambio importante en la portería, ahora con Diego Conde bajo los palos, reestructurar la defensa constituye una de las prioridades del técnico gijonés sobre todo en el nudo de la zaga, donde Albiol aun imparte experimentada cátedra. Pedraza, Sergi Cardona y el retornado hijo pródigo,  Bernat, pugnan por la titularidad en banda izquierda.

Las convocatorias de Asano, Muriqi, Mojica,  Larin  y las lesiones de Mateu, Van der Heyden y Maffeo, despejan parte de las incógnitas en la pizarra de los locales. Turno rotatorio para los porteros y posiblemente Valery, a pierna cambiada y Lato junto a los centrales intocables por escasez en el fondo de catálogo, Valjent y Raillo. Por delante Samu. Quizás oportunidad para el recién llegado Chiquinho. Tampoco parece sustituible Muriqi, por lo que el resto ha de salir del cóctel que forman Morlanes, A.Sánchez, Sergi Darder y Dani Rodríguez, si bien el chaval Marc Domenech e incluso el condecorado Abdón pueden optar a minutos bien mañana o bien el martes ante la Real Sociedad.

De Bilbao viene para pitar De Burgos Bengoetxea. El hijo del ex colegiado De Burgos Nuñez, con 38 años cumplidos, luce escarapela FIFA y es uno de los mimados por el Comité Nacional. Ha mejorado desde su ascenso, hace ya nueve temporadas, no es nada peliculero, ni pejiguero en el área o con las tarjetas. Cerró la pasada liga en Palma (Mallorca, 2- Almería, 2), también dirigió el Mallorca-Granada (1-0) y en la presente lleva dos actuaciones: Leganés- Las Palmas (2-1) y Atlético-Espanyol (0-0), sin más connotaciones que las cuatro amarillas mostradas, dos por partido.