GOLES DE AUTOR (3-1 En Son Moix)

Mascarell fue al autor material del segundo gol del Mallorca que deshacía la igualada reinante hasta aquel momento y el patrocinador del tercero poco después al servir un balón al área sobre la marcha que, de la misma manera cabeceó Muriqi para rubricar una victoria más que ansiada, necesaria e imprescindible para abandonar las posiciones de descenso, todavía demasiado cercano. Morlanes había inaugurado el luminoso a los cinco minutos, pero Maffeo obsequió al desabrido Elche de Sarabia con un empate inmerecido que se mantuvo hasta el sprint final de la lid.

ALINEACIONES:

R.C.D. Mallorca.- Leo Román (1), Maffeo (0), Valjent (2), Raillo (2), Mojica (0), Morlanes (1), Mascarell (3), Joseph (0), Sergi Darder (1), Jan Virgili (2) y Muriqi (1).

Minuto 71, A.Sánchez (1) por Morlanes, tocado y Asano (1) por Joseph. Minuto 85, Mateu (-) por Jan Virgili y Pablo Torre (-) por Sergi Darder. Minuto 89, Abdón (-) por Muriqi.

Elche C.F.- Iñaki Peña (0), Alvaro Núñez (0), Chust (1), Affengruber (1), Bigas (1), M.Neto (1), Aguado (1), Febas (1), G.Valera (2), Y. Santiago (1) y Rafa Mir (1).

Minuto 65, Alvaro (1) por Y.Santiago y John (1) por Alvaro Núñez. Minuto 77, R.Mendoza (-) por M.Neto. Minuto 86, Da Silva (-) por R.Mir y Josan (-) por Affengruber.

ARBITRO:

José Luis Munuera Montero (2), de Jaén. Más riguroso con los jugadores del Mallorca por lo que se refiere a las tarjetas. Amarillas a Morlanes, Mascarell y Asano, por ninguna a los visitantes. Señaló 13 infracciones favorables al Mallorca y 12 en contra.

GOLES:

Minuto 5, Jan Virgili se escurre de su marcador hacía el centro, desplaza a la derecha sobre la llegada de Morlanes que entra en el área salvando un defensor y remata duro, raso entre el guardameta y el poste. 1-0

Minuto 20, tras un tiro de Muriqi al cuerpo del cancerbero, Rafa Mir, desplazado a su derecha, se va de Mojica, centra al segundo palo donde Maffeo, con ventaja pero sin concentración, marca en propia meta al intentar desviar a córner. 1-1

Minuto 82, Iñaki Peña saca en corto y vertical hacia Febas, Mascarell se anticipa y ante la posición adelantada del portero, eleva suavemente por encima desde unos 30 metros. 2-1

Minuto 88, de nuevo Mascarell roba un balón cerca del círculo central, corre hacia la banda izquierda perseguido por un rival y, en carrera, manda un centro medido al punto de penalti, donde Muriqi, también sobre la marcha, cabecea a la escuadra. 3-1

Un solo saque de esquina para cada equipo

16.199 espectadores

QUIEN PUSO MAS

Se da la coincidencia general de que el Elche es un equipo de autor que lleva la firma de Eder Sarabia que, a su vez estampó igualmente sobre su justa derrota. No propuso absolutamente nada en toda la tarde, salvo retener el balón en su poder todo el tiempo posible sin inquietar a Leo Román en una sola ocasión al punto de encontrarse con un gol de regalo, presente navideño de Pablo Maffeo.

Con tres centrales para un solo atacante, Muriqi, el técnico franjiverde pobló el centro del campo para colapsar la fábrica de juego local en los piés de Morlanes y Sergi Darder y, a partir del empate descrito, sacar provecho de la ansiedad que atenaza a los discípulos de Arrasate que, todo hay que decirlo, tenía muy mala pinta. Entre el gol inaugural y el que equilibraba nuevamente el marcador, Jan Virgili, una pesadilla para Alvaro Núñez, había estrellado un disparo en el poste y el kosovar perdido un mano a mano con el ex del Barça Iñaki Peña.

El probable dos a cero se convirtió en unas tablas que parecían contentar a la escuadra franjiverde, pero inaceptable para los bermellones, que iniciaron la contienda ante su público y en descenso.

Parece que el susodicho autor no disponía de Plan B, así que, a pesar de otra oportunidad fallida ante la interposición de la pierna de Aguado, con Peña batido, el objetivo ilicitano no era otro que atascar la explanada y minar el terreno para agotar al único equipo que al recuperar la pelota debía apostar por algo más que pasearla sin sentido, ni objetivo, cual púgil que corriera alrededor del cuadrilátero de un ring para dejar al contendiente sin aliento a la hora de darle alcance.

El universo decidió premiar el empeño y castigar la estrategia. Cuando el cronómetro avanzaba en contra del más necesitado, que desperdiciaba muchos minutos, no segundos, en pases horizontales entre los defensas incapaces de encontrar un espacio que ninguno de sus compañeros abría, Mascarell tiró de ciencia y anticipación. Robó dos veces donde Luis Aragonés repetía que había que hacerlo, uno como penalización al exceso de confianza de un portero que creyó servir a De Jong en lugar de a Febas que desbloqueó el marcador. El otro en las páginas de un manual de antología en la asistencia nacida de sus botas y resolución en la testa del único delantero, obligado demasiadas veces a bajar en exceso.

En esta ocasión venció «quien puso más», parodiando el título de una canción de Víctor Manuel.