Humor negro en la Liga
El humor no pega bien en las películas trágicas, es preciso saberlo manejar y colocar muy bien para asumirlo como un reductor de tensión y no incurrir en un ridículo capaz de dar al traste con el conjunto de la historia.
La negativa del Real Madrid y el Barça, tan rivales y tan amigos según convenga, a aceptar la operación da la Liga de Fútbol Profesional con el fondo inversor CVC, suena a chiste de no ser porque el fútbol español se ha convertido en una comedia bufa de la mano de Javier Tebas y Luis Rubiales en un reparto encabezado por Florentino Pérez y Joan Laporta. ¡Faltaría más!.
Diseñada la fórmula para que uno pueda inscribir a Messi, ahora que filtran interesa o desinteresadamente que se quiere marchar, y al otro le alcance para el fin de obra de la remodelación del Santiago Bernabéu, ambos procuran que la mano derecha, tendida para vender su voto en la asamblea de la LFP del próximo lunes, no sepa lo que hace la izquierda, agarrada a la denostada Superliga.
Lo verdaderamente gracioso en medio del drama enmarcado en el camino hacia la ruina de la Ligas Santander y Smart Bank, sería dejar solos a los dos grandes y prepotentes señores de la guerra. Todos contra merengues y culés. ¡Al fin!. Una oportunidad única para exigir su puesta al día en materia societaria y fiscal y un sueño hecho realidad: cuarenta clubs contra un par. Eso si que es una amplia mayoría y lo demás son cuentos.

