Interpretar los datos

Corresponde a los analistas interpretar los datos. El mes próximo o tal vez en octubre permitan conclusiones más estrictas pueso que los de una sola jornada y en pleno verano admiten un margen amplio de error. No obstante sirven a los técnicos y a los propios jugadores sin extrapolarlos fuera del contexto al que se refieren.

La victoria del Mallorca sobre el Valladolid, merecida pero en absoluto brillante, arroja un balance que merece una lectura pausada, sobre todo teniendo en cuenta el centro del campo creativo sobre el que Luis García Fernández hace pivotar al resto de su escuadra. La estadística indica que un visitante con menos recursos económicos y humanos mantuvo el balón en su poder más tiempo que el triángulo Morlanes-Darder-Torre, en una proporción del 53 sobre el 47 por ciento. El autor del primer gol del encuentro que desembozó las tuberías del partido, declararía finalizado el mismo que «tenemos que mejorar cosas», sin especificar muchas o pocas. Decía Cúper que la posesión en si misma no significa nada si no se saca provecho de ella. Eso le pasó a Pucela, pero debe ocupar a quienes no la tuvieron.

Los locales dieron 469 pases frente a 514 de los visitantes, otra cifra en contra. También se equivocaron más, 74 errores por los 56 del anfitrión. El acierto en los tiros decantó el triunfo, pese a que Arnau Tenas y Aceves solo tuvieron que intervenir en una ocasión cada uno, pero aun así la defensa mallorquinista tuvo que bloquear 7 remates, frente a los 2 frustrados por la zaga blanquivioleta.

A pesar de los números registrados, nunca tuvimos la sensación de que el Mallorca perdiera el control del encuentro, que no es exactamente lo mismo que la posesión. Sin embargo un equipo que juega en base a disponer de la pelota, más partidario del fútbol combinativo que del directo, debe reflexionar de puertas para adentro. Ciertos futbolistas deben asumir cuanto antes que juegan en segunda división porque no se asciende con mentalidad de Primera, sino con plena consciencia de Segunda. Han sido muchos años de buscar la referencia de Muriqi casi para todo, desde salir de atrás a rematar, pero el kosovar ya no está y las soluciones se han de buscar de otra manera.