Juicio al palco y jurado en la grada
Gustavo Siviero tiene perfectamente asumido cuál es su papel. Ni una palabra más alta que otra en una rueda de prensa en la que no cabía presión, ni exigencia. Es un tipo honesto de la cabeza a los pies. Está y estará siempre para lo que requieran. Su ambición termina en dedicarse a lo que le gusta y en la consciencia precisa de quién es y dónde se encuentra.
Matarazzo ha dado un vuelco a la Real, que estaba en el amplio vagón de cola que cada vez expide menos asientos y ahora le saca ocho puntos al Mallorca. La experiencia es un grado que la juventud desprecia con demasiada facilidad aunque en sintonia con la lógica. Desde el inicio de la liga solamente ha ganado dos partidos fuera de Anoeta, pero ha puntuado en otros cinco con números en consonancia con su ahora cómoda clasificación, ni de los más goleadores ni de los menos batidos.
Viaja con cuatro bajas -Odriozola, Kubo, Brais Méndez y Rupérez- pero recupera tres jugadores: Barrenechea, Ahien y Sucik. El italiano ha dicho que analiza individualmente a su anfitrión debido al cambio de entrenador cuyas ideas desconoce. No se lo crean. Sabe, como nosotros, como todo el mundo, que el fondo de armario da para lo que da y que no amanece más temprano ni nadie se levanta más pronto diga lo que diga el refrán. Por su parte veremos si persevera en el uso de Oyarzábal como media punta y juega con Oskarsson como delantero centro. Tiene un lateral diestro extremadamente duro, Aramburu -¡ojo Virgili!- con el croata Caleta-Car como pareja de Elustondo o Zubeldia y Sergi Goméz por la izquierda. Un nutrido centro del campo en el que suele ser fijo Turrientes, con Carlos Soler y Pablo Marín, pero finalmente gran parte de sus planes dependerán de lo que quiera reservar para recibir al Athletic el miércoles en la semifinal de Copa que en la Bella Easo interesa mucho.
No se le conocen milagros a la Virgen de Lluc. Esto es en Lourdes o Fátima. Pero si se admiten toda clase de oraciones a falta de prodigios capaces de cambiar a un equipo en cuestión de pocos días. Siempre nos quedará la duda de si el dibujo y sus delineantes los he decidido De Michelis, Siviero, Xisco Campos o el mismísimo Andy Kohlberg en nu nuevo arranque de ira.
Trece partidos en Primera suma el recién ascendido Miguel Sesma Espinosa, nuevo para ambos contendientes. 31 años recién cumplidos y de profesión fisioterapeuta, el riojano nacido en Logroño presenta un promedio bajo de tarjetas, menos de tres, extraña en un novicio. No le han dado choques de los calificados de alto riesgo, si bien a estas alturas del guión lo son casi todos. Lo peor de lo peor debemos buscarlo en el VAR donde se sentará el sevillano Figueroa Vázquez.