La segunda de Segunda

Los terremotos son una cosa muy seria para buscar con ellos un titular gracioso o, en apariencia, ocurrente. Están de moda. Los temblores no, los titulares patosos. Nos sumaremos a los buenos deseos apuntados por Luis García Fernández, el entrenador del Mallorca, para Granada, destino inmediato, y sus gentes.

El club, con una deuda algo superior a los 23 millones de euros, acaba de cambiar de propiedad. El fondo de inversión chino Wuhan ha vendido el 98 por ciento de sus acciones al americano Big League Advantage, presidida por Michael Schwimer, un popular jugador de béisbol. Ajenos o no a dicha operación, Pacheta y sus pupilos, se estrenaron con un empate sin goles en el Nuevo Carlos Tartiere ante el Real Oviedo.

El veterano técnico dispone de una plantilla joven al mando de un cuadro de veteranos más que acreditados, desde el guardameta, Raúl Lizoain (35 años), a los ilustres centrocampistas Alcaraz, ex del Cádiz y Gumbau, Rayo Vallecano, junto a José Arnaiz, Osasuna, los tres con buen toque de balón, muy peligrosos con la pelota en el suelo y posibilidad de tiros desde larga distancia. Prohibido cometer faltas al borde del área.

Puede que el duelo se dirima entre la terna local y el trío de jugones integrado por Sergi Darder, Morlanes y Pablo Torre, salvo nueva idea o la entrada inicial de Alex Sala en la medular. Los recientes fichajes de Adam Buksa y del experto lateral zurdo Alberto Moreno, Sevilla y Villarreal, no llegan al partido, pero complacen las peticiones del cuerpo técnico a falta, quién sabe, de alguna más.

El colectivo arbitral de segunda división se ha rejuvenecido ostensiblemente. Quedan dos colegiados curtidos en mil batallas: Dámaso Arcediano Monescillo, de Castilla La Mancha y Saúl Ais Reig, valenciano. En este último, que cumplirá su duodécima temporada en la categoría a sus 41 años, ha recaído la designación.