La verdad y nada más que la verdad

El Almería, fiscal de la permanencia del Mallorca en primera división en la penúltima jornada de liga, ha sido el equipo que obtuvo peores resultados, pero no el que peor ha jugado a lo largo de la temporada. Pepe Mel, su cuarto entrenador en el presente ejercicio, termina su contrato en cuanto baje el telón del campeonato y anuncia que lo hará dando oportunidades a futbolistas menos habituales después de enfrentarse el pasado jueves al Barça en el estadio Power Horse.

El colista, ya descendido, necesita enfocar el futuro sin más referencia a su reciente pasado que la de analizar los errores cometidos para no repetirlos. Viaja el mismo domingo y se presenta en Son Moix con las bajas de Lopy, Sanz, Baba, Ramazani y la duda de Peña. Recupera a Edgar para el centro de la defensa y alienará bajo palos al portero suplente, Fernando, buen motivo que también el Osasuna alineó el martes a su guardameta suplente, Aitor Fernández, que lo paró todo.

No cabe exceso de confianza. En primer lugar porque quienes jueguen saben que su rendimiento puntuará de cara a la planificación de la plantilla para la campaña venidera, aunque sea en Segunda. Y además porque los números del equipo fuera de casa no son tan malos como indica su clasificación. Sus dos únicas victorias las ha logrado fuera de casa donde ha marcado más goles que el Granada y otros siete equipos: Cádiz, Mallorca, Alavés, Las Palmas, Rayo, Valencia e incluso el Athletic. Claro que, como contrapartida ha sido el segundo visitante más goleado.

Javier Aguirre, en su rueda de prensa, ha repetido lo que todos sabemos: que su equipo depende de si mismo. Ha sorteado las preguntas sobre su destino, que nunca debió airearse, para incidir en los tópicos de costumbre, compromiso, necesidad de ganar, concentración y prudencia. Será baja Van de Heyden, como si hubiera estado alguna vez, y es duda Raillo por unas molestias que se espera no impidan su alineación.

Repite en Palma De Burgos Bengoetxea (Mallorca, 1- Granada, 0). Internacional y muy bien considerado por el Comité. Nacido en Bilbao hace 38 años y odontólogo de profesión marginal al arbitraje, deja jugar y no exagera con las tarjetas, de las que en 18 encuentros, ha levantado 66 amarillas y 4 rojas. Cumple su novena temporada en la categoría, en la que debutó antes de los 30. Ha pitado al Almería dos veces en su feudo (2-3 con el Celta y 2-2 con el Sevilla) y una vez en Madrid (2-1 frente al Atlético).