Medidas desesperadas (1-0 en Cornellá)

Un gol de Raul de Tomás antes del descanso le bastó al Espanyol para derrotar por primera vez al Mallorca esta temporada y acariciar una permanencia que todavía viaja en globo para los insulares. La presión a lo largo de la segunda parte fue insuficiente, sin mayor ocasión de empate que la frustrada por el portero Oier ante un remate de cabeza de Muriqi, la única arma de ataque exhibida por los bermellones, que pudieron caer antes de no haber interceptado Serio Rico un mano a mano con el goleador blanquiazul.

ALINEACIONES:

R.C.D Espanyol.- D. López (1), O. Gil (1) Calero (1), Cabrera (2), Pedrosa (1), K.Bare (1), Yangel (0), Embarba (1), S.Darder (2), Vilhena (0) y R. de Tomás (1).

Minuto 45, Oier (2) por D. López. Minuto 54, Aleix Vidal (1) y Morlanes (1) por Vilhena y K.Bare. Minuto 70, Melamed (0) por Embarba. Minuto 85, Loren (-) por Raul de Tomás.

R.Mallorca.- S.Rico (1), Gio G. (1), Valjent (1), Raillo (1), J.Costa (1), Baba (0), A.Sánchez (1), Kang-in Lee (0), Dani R. (0), Angel (1) y Muriqi (1).

Minuto 45, Abdón (1) por Angel. Minuto 59, Salva Sevilla (1) y Kubo (0) por A.Sánchez y Kang-in Lee. Minuto 81, Llabrés (-) por Baba. Minuto 89, F.Niño (-) por Gio.

ARBITRO:

Muñiz Ruiz (0) de Pontevedra. Permisivo, de la escuela de dejar jugar sin saber lo qué debe tolerar y lo que no. No supo qué hacer en un derribo de Cabrera a Angel, si fuera del área pero último hombre, que desde el VAR transformaron en una falta previa de Jaume Costa.  Quiso mostrar tarjetas al principio para imponer su autoridad, pero acabó mostrando media docena entre Jaume Costa, Raillo, Muriqi, del Mallorca y K.Bare, Morlanes y Aleix Vidal del Espanyol.

GOL:

Minuto 41, Baba pierde un balón en línea de tres cuartos, roba Darder que pisa territorio enemigo y a la carrera y sin suficiente oposición de A.Sánchez, filtra un pase en profundidad a la espalda de Valjent sobre Raul de Tomas, que bate por bajo a Sergio Rico. 1-0

17.578 espectadores

SIN RECURSOS

Cuando un entrenador no sabe qué hacer para invertir la dinámica de juego y resultados que su equipo padece opta por medidas que, desde fuera, cuesta entender. No comprendimos el cambio de banda de Kubo y Dani Rodríguez hace una semana, reiterado ayer con el gallego y Kang-in Lee, rectificado después con la sustitución de este por el japonés y sin el menor efecto en ninguna de las variantes. Son decisiones en busca de la fortuna o el infortunio, nunca se sabe, con las que está claro que no se consigue nada. Los problemas que han generado seis jornadas de derrotas consecutivas no se arreglan con un intercambio de cromos repetidos que no se han podido o querido canjear por otros mejores.

El Espanyol de Vicente Moreno es más que previsible. Vive de los catorce goles de RdT y la inspiración permanente de Sergi Darder, de cuya lentitud nadie parece darse cuenta. Es vulnerable atrás, Muriqi ya había cabeceado a las manos del portero al cuarto de hora sin que sus compañeros actuaran con la diligencia y rapidez que exigiría su clasificación. A los «pericos» les costaba mucho salir de su parcela, pero la velocidad en la circulación de la pelota tampoco es virtud que adorne a las huestes de Luis García Plaza, más pendiente de las decisiones arbitrales que de las veleidades de sus hombres, en una de las cuales, otra vez de Baba, se originó el único tanto en hora de siesta vetada.

Tras la continuación más de lo mismo, el guión de siempre y la película mil veces proyectada. La vimos en Palma muchas veces. El vencedor metido atrás con el ejército a cubierto y el derrotado a cargar cañones sin dotarlos de munición. Como único recurso, el de siempre, buscar la cabeza del kosovar desde cualquier ángulo posible. La encontraron una vez. En el minuto 89 soltaron otra testa al ruedo. Lógicamente no hubo tiempo para ponerla a prueba. Si esta era la solución ¿por qué no intentarlo antes?. Cuatro minutos dan para poco. Por desesperado que uno esté. Pero cabe el consuelo de que De Tomás agotara en su segundo intento, sus balas y sus ganas.