Nuevos tiempos, viejos defectos

La engañosa victoria sobre el PSG en el pasado Trofeo Ciudad de Palma, no refrendada ante los alemanes del Elversberg con el atenuante de la expulsión de Soumahoro, dió algunas ideas acerca de los puntos débiles apreciables en la planificación de la plantilla del Mallorca. La derrota del Real Valladolid en Son Moix en la jornada inaugural del campeonato confirmó la flaqueza de los laterales y la necesidad de un medio de cierre, ratificadas el pasado lunes en Granada.

El mercado cierra a las 23’59 del próximo martes día 1 de septiembre, límite para encontrar remedio a un problema endémico que se arrastra desde la salida del club de Javier Aguirre, el único técnico que vió desde el principio una vía de agua que continúa abierta. La reciente incorporación de Alberto Moreno podría contribuir a taponar el desagüe, pero quedan dos demarcaciones sin cerrar. Se habla del interés, dicen que incluso apuesta, por el ex sevillista Nemanja Gudelj, un futbolista polivalente que vendría a reforzar tanto el centro del campo como, circunstancialmente, suplir a uno de los eternos centrales. La mala noticia es que también le pretende el Málaga que, por la categoría en la que milita y la proximidad al domicilio del serbio en Sevilla, supone una baza enemiga. Veremos si el combate lo gana Pablo Ortells o su homólogo Loren Juarros, aquel oportunista delantero de la Real Sociedad. Aun así no parece que la terna integrada por Puigmal, Calatayud y Mateu tampoco inspire demasiada confianza.

Despues de los sucesos relacionados con el desplazamiento a Arabia, seguidos del zapatazo de Dani Rodríguez a sus compañeros y a Jagoba Arrasate, el nivel de los porteros bajó ostensiblemente sin que subiera el de los zagueros. Ni el de Berriatua, ni tampoco el díscolo Demichelis supieron cómo fortalecer aquella retaguardia lenta, resabiada y, en cierto modo, gastada. El error venía de arriba, donde la obsesión por la práctica de un futbol más «vistoso» y ofensivo evitó apuntalar el epicentro del terremoto. Seis días para revertir el tropiezo, sábado y domingo incluidos.