Números claros y plantilla espesa

Ajustamos números. La Liga de Fútbol Profesional ha publicado los topes salariales autorizados a los 20 clubs de primera división y los 22 de Segunda. Esta cifra se establece restando los gastos no deportivos a los ingresos previstos por cada uno. El Mallorca, con un ligero incremento, puede gastar hasta 60.917.000 euros por lo que si aceptamos que, según Transfermarket el coste de su plantilla es de 37.700.000, concluimos que dedica al primer equipo en números redondos un 62% de lo permitido y un 38% en otros menesteres.

Aclarados los porcentajes, repetimos que Pablo Ortells ha cometido un gran error si ha basado la planificación de la plantilla, necesitada de refuerzos importantes, en la clasificación final obtenida en el pasado campeonato cuando debería haber repasado los resultados de la segunda vuelta o, en concreto los registrados a lo largo del año 2025 en curso.

De dos buenos porteros, Greif y Leo Román, se ha pasado a uno y un segundo sin experiencia ni conocimiento de la liga española, Bergstrom. El traspaso de dos centrales, Copete y Van der Heyden, se ha sustituido con uno solo: Kumbulla. La cesión de Larin se pretende cubrir con la del joven Mateo Joseph, más barato pero no necesariamente mejor hasta la fecha. El fichaje de Pablo Torre se debe a la necesidad de cubrir la presumible decadencia de Dani Rodríguez, no aceptada por éste a tenor de los recientes acontecimientos desatados y el de Jan Virgili a la petición expresa de un extremo por parte de Jagoba Arrasate. Se han marchado cuatro futbolistas y han entrado otros tantos. Las ovejas que entran por las que salen, sin la menor garantía de mejorar el grupo.

Si disponen de tiempo para ello, les invito a practicar un ejercicio entretenido. De acuerdo con las fuentes obtenidas calculen la parte proporcional del límite salarial que cada club destina a su primer equipo. Se encontrarán grandes sorpresas como que, por ejemplo, el Sevilla con un tope de poco más de 22 millones dispone de un vestuario cuyo coste supera los 75. Respecto al director de fútbol mallorquinista y su superior inmediato, que no es el presidente aunque ejerza representativamente como tal, saquen sus propias conclusiones.