Ortells, garante del negocio

Siempre he pensado que el futuro del director deportivo de un club de fútbol no puede desligarse del del entrenador que él mismo ha fichado. Es uno de los puntos que permite dudar del nivel de Pablo Ortells que ha contratado ya a cinco técnicos desde su aterrizaje en el club en abril del 2020. Dos de ellos, Vicente Moreno y Javier Aguirre no quisieron renovar su continuidad en evidente desacuerdo con sus respectivas experiencias, otros dos,  García Plaza y Arrasate fueron cesados en el transcurso de su segunda temporada y Martín Demichelis, acusado de traidor mientras se negociaba la cantidad de su traspaso alLeipzig, fue una extraña apuesta de nuestro protagonista de hoy.

Este último detalle, el del argentino, no es baladí. Cuenta con la confianza de Ady Kohlberg, el americano impasible, porque lejos de sentar las bases de un proyecto en seis años de ejercicio, lo que sí ha logrado es dar salidas millonarias a los pocos jugadores que hubieran podido consolidar este plan inexistente. Rajkovic, Gio, Kang in Lee, Muriqui y Samu por encima de las cifras obtenidas por las transferencias de Greif, Van der Heyden u otros más modestos. En resumidas cuentas, el negocio del fondo de inversión que atesora la propiedad del Mallorca no pasa por la confección de un equipo estable en primera división, pues pioriza el rendimiento económico focalizado en la compra venta de futbolistasx.

Los sesenta millones vendidos este año contrastan con la pobre inversión en fichajes. El sostén de un director de fútbol cuestionable como mínimo.