Otro que tal

«Hemos tenido este año pasado un deterioro económico con un déficit de 41.400.000 de euros, un deterioro patrimonial pasando los fondos propios de 101 millones a 56 millones de euros y hemos tenido un deterioro financiero con una deuda de 85 millones de euros». 

Esto que acaban de leer lo explicó el expresidente del Sevilla, José María del Nido, en la Cope de la capital andaluza. Otro que se suma a la lista. El club, digo. Al accionista no le vamos a descubrir ahora, pero los datos deben ser públicos según el Registro Mercantil corespondiente y de acuerdo a las exigencias de la Liga de Fútbol Profesional y su Ley de Transparencia.

No es Florentino Pérez mienta cuando dice que el fútbol está en  ruina. Eso ya lo sabemos. Lo que pasa es que la Superliga no es su salvavidas. Quizás para unos pocos. Hambre para la mayoría. Hasta el Gobierno de España, tan preocupado por nuestros problemas más importantes, se ha pronunciado oficialmente en contra del invento de Laporta, Agnelli hijo y el presidente de ACS.

Al otro lado del río, Javier Tebas que no sabemos de dónde se ha sacado eso de que el fútbol va bien. Por eso ha comprometido un crédito a pagar en tropecientos años, mientras con la mano izquierda lanza dardos a la Superliga y con la derecha, que nunca sabe lo que hace la otra, alaba la gestión económica del Real Madrid.

¿Queda algún club en España sin deudas?. Alguno habrá. No muchos. Más en singular que en plural. Pero por si acaso surgen los negacionistas, este «palabro» que la COVID 19 ha puesto en el dicccionario, la UEFA ha alertado de que el fútbol ya lleva perdidos unos tres mil millones de euros en los últimos cuatro años. Echen cuentas y repartan.