Protesta que algo queda
No quiero insistir mucho sobre el tema, pero una vez más la realidad se impone a la ficción. En medio de las protestas del mallorquinismo por las restricciones de acceso al estadio de Son Moix debido a la COVID 19, el aforo permitido ha ido aumentando al punto de que el pasado sábado los abonados ya podían acudir en su práctica totalidad y respetando sus asientos.
El 60 % de la capacidad oficial del Multiusos se cifra en 13.988 espectadores y, de otro lado, desde el club se asegura que se han expendido mas de 14.000 carnets. Pues bien, ante Osasuna se contabilizaron 9.359 almas, muy lejos del límite establecido por el Govern Balear. Por muchas citas en las redes sociales y quejas a través de los medios de comunicación pidiendo ampliar la cantidad de público, lo cierto es que ante en el primer partido solo se cubrió el 27 % del aforo, al siguiente el 32 %, con motivo de la visita del Villarreal el 39 % y el pasado domingo el 40 %. Nunca se ha completado el máximo autorizado. Y eso considerando que el número de socios cubre el 62 % de la capacidad de la grada.
Supongo que a partir de ahora se permitirán asistencias del 70 % o más, pero me parece absolutamente ridículo pedir la liberación de más localidades cuando la cruda verdad es que el Mallorca no atrae ni a la totalidad de sus seguidores más fieles.
