Se busca identidad

Creo haber contado en más de una ocasión que cuando le pregunté a Luis Aragonés, en el transcurso de la rueda de prensa de su presentación al fichar por el Mallorca en su primera etapa, su opinión sobre la Selección española, a la que dirigiría unos años más tarde, diagnosticó su falta de carácter. «Todo el mundo sabe cómo juega Italia o Brasil, Argentina o Francia, pero no España. Tiene que ser un equipo con una personalidad definida no una mezcla de futbolistas cada uno con su filosofía».

Michel Platiní, que fue mejor cocinero que fraile, jugador deslumbrante y directivo peligroso, anduvo más lejos: «Los equipos de fútbol son una manera de ser». Así se refleja en el Barça, el Madrid, el Atlético, el Athletic, el Osasuna………otros, como el Real Betis transmiten el modo de ser de su afición al igual que el Espanyol o el Valencia, pero no es lo mismo.

El Mallorca ha atravesado etapas muy felices en las que era reconocible. Con Juan Carlos Lorenzo, Antonio Oviedo, Serra Ferrer, Héctor Cúper y el citado Aragonés, incluso Gregorio Manzano, pero hace tiempo que dejó de serlo. Probablemente nadie tiene la culpa porque adquirir un sello propio capaz de definir su identidad no es tarea fácil cuando en los últimos diez años han desfilado por Son Moix seis entrenadores a cada cual más distinto y, ocasionalmente, hasta distante. Demichelis ha utilizado tantas variantes que resulta imposible descifrar a qué y cómo quiere jugar, pero dado el poco tiempo que lleva tampoco se le puede exigir.

Habrá que esperar para poder responder al de Hortaleza, en el cielo, y al astro francés en la tierra.