Sin perdón (3-1)

El Mallorca jugó y ganó el que posiblemente sea su partido más plácido de la temporada. A los diez minutos ya llevaba dos goles de ventaja que solo algunos más tarde no fueron cuatro de puro milagro. Después se impuso la calma hasta el punto de conceder a un Castellón muy endeble en defensa y en remate diversas ocasiones inconcebibles en lances precedentes. La confianza es buena, pero ya dice el modismo popular que mucha da asco o, en este caso, aburrimiento.

ALINEACIONES:

R.Mallorca.- Reina (1), Gámez (1), Russo (1), Valjent (1), Cufré (1), Galarreta (1), Salva Sevilla (2), Mboula (1), Febas (1), Murilo (1) y Abdón (2).

Minuto 61, Lago Jr (1) por Murilo y Sedlar (1) por Galarreta. Minuto 70, Luka (1) por Salva Sevilla y Alex Alegría (1) por Abdón. Minuto 90, A.Sánchez (-) por Mboula.

Castellón.- Campos (1), G. Jaime (0),. Satrústegui (1), C.Delgado (0), Víctor (0), C. Díaz (0), Guedes (0), Arturo (1), Rubén (0), Marc Mateu (1) y Cubillas (0).

Minuto 45, P.Fernandes (1) por C.Díaz, J.Sánchez (0) por Rubén y A.Fidalgo (0) por Cubillas. Minuto 70, Indias (0) por Marc Mateu. Minuto 81, Ortuño (-) por Víctor.

ARBITRO:

Sánchez López (2), del Comité de Murcia. Tan cómodo y sin acciones de mínima alevosía que solamente tuvo que mostrar dos tarjetas amarillas, una por bando, a Sedlar y Satrústegui.

GOLES:

Minuto 7, centro de Febas desde el lateral del área, Abdón controla con el pecho y la pone en el suelo para batir de cerca a Campos. 1-0

Minuto 11, gran jugada colectiva entra Abdón, Mboula y Salva Sevilla que, solo, resuelve sin problemas. 2-0

Minuto 54, internada de Mboula que centra raso por detrás de la zaga blanquinegra y Abdón lanzándose al suelo marca portero batido. 3-0

Minuto 73, Satrústegui de cabeza al rematar una falta lateral. 3-1

SIN RIVAL

Gregorio Manzano aseguraba visualizar los partidos en su mente el día antes. Ignoro si el entrenador del Castellón, inexperto en Segunda, hace lo mismo, en cuyo caso no se me ocurre que pudo imaginar a lo largo de la tarde del domingo. La verdad o los informes que le dieron del Mallorca estaban muy equivocados o es de locos venir a Son Moix a pecho descubierto intentando, si, tapar las bandas sin conseguirlo, pero dejando a Salva Sevilla campar a sus anchas tan confiado que hasta se atravesó el campo plantándose desmarcado ante el portero en el segundo gol.

Dirán quien es entienden algo de eso que si encajas ya no un gol, sino dos, cuando ni apenas has pisado el césped, te queda poco que hacer. Otro de los muchos tópicos que se utilizan en el fútbol para justificar que tu defensa es un desastre, no en vano la más goleada de la categoría, y tu planteamiento una insensatez. Pero no por eso hay que restar méritos al vencedor, que aprieta igual cualquiera que sea el enemigo que tenga enfrente, sin bajar la intensidad aunque, en esta ocasión, si la guardia. Un lujo permisible dada la poca entidad del visitante que, si atrás dejó agujeros, sobre todo en el centro del campo, no supo resolver ante Reina en no menos de tres oportunidades de las que fallaba, antes si pero ahora no, un enrachado Abdón.

Curiosamente, tras el descanso Oscar Cano, técnico «orellut», no cambió sus conceptos defensivos, sino que se limitó a cambiar cromos en vanguardia. Castigo a su peculiar lectura llegó un tercer gol que dejaba a su equipo sin opción de meterse donde nunca había entrado, ya me entienden, para dejar en simple anécdota el testarazo de Satrústegui que adecentaba una derrota humillante. Se le llama maquillaje, el mismo con que el líder pintó la cara de un candidato al descenso.