Todo por la pasta

Si, en cinco días se abre el telón de la liga 2021-22 la de siempre o, bueno, la de ahora, esta con jornadas que empiezan el viernes y acaban el lunes, la de los fueras de juego señalados a destiempo y las manos en las áreas que, por si mismas, constituyen un reglamento aparte. Vamos, de lo que entiende el público e interesa al aficionado porque todo lo demás solo es dinero.

¡Ah y sin Messi, perdón!. Los jefes de Joan Laporta, es decir los verdaderos dueños del Barça, han decidido que al argentino no se le paga ni con todo el oro de la Liga de Fútbol Profesional o de CVC Partners, que para el caso es lo mismo. Y Javier Tebas no tiene la culpa, él que había dado con la fórmula o la trampa de la ley del «fair play» financiero, como reconocía el «D10» en su despedida formal. «Money».

En la película de Cameron Crowe, «Jerry McGuire» protagonizada por Tom Cruise hace 25 años, cinco lustros, se cuenta la actividad de un agente de estrellas del fútbol americano en el que reza un lema «todo por la pasta», el único argumento válido, el dios único en el mundo de hoy. Y este es el único secreto, o más bien nudo gordiano, de todo este asunto. Madrid y Barça, con el Juventus, pugnan por la Superliga, pero el Fondo escindido de Citybank y ramificado de Citygroup, no invertirá 2.700 millones de euros en un proyecto del que, en poco tiempo, puedan desaparecer sus dos grandes dinamizadores. Florentino, Laporta y Agnelli apuestan por 3.000 millones volando que 250 en mano. Y en el trasfondo una cruda realidad, Pérez aspira a ser el dueño del Real Madrid SAD y Roures y Cia del C.F.Barcelona SAD, condición ineludible en cualquier caso.

Será interesante saber si, pese a su rechazo al préstamo del inversor británico, ambos clubs serán beneficiarios del reparto que se aprobará el jueves en la Asamblea de la LFP porque resultaría gracioso que votaran en contra, como han pregonado, pero pusieran el cazo. Y, seamos sinceros, no sería nada de extrañar.