Un CSD inservible

Hace años que, de la misma manera que no tiene sentido el control de una práctica deportiva a través de eso que llamamos federaciones, me pregunto para qué sirve el Consejo Superior de Deportes.

Como han demostrado las ligas profesionales, ya sea de fútbol baloncesto o cualquier otro deporte, no necesitan que nadie les organice las competiciones. Los tenistas, por ejemplo, no necesitan a ningún club. Se montan sus torneos sin más intervención que sus propios jugadores. A mayores, resulta que las mencionadas instituciones deportivas tienen el carácter de empresas privadas que, eso si, manejan dinero público, lo que ya es de nota. ¡Y ni se imaginan la pasta que manejan!.

A la espera de que algún día alguien acabe con este tinglado, que sucederá más pronto que tarde y la Superliga solo es el comienzo del fin, el CSD ha vuelto a dar prueba fehaciente de su inutilidad. Suele depender de la cartera ministerial en la que menos moleste y lo preside alguno de los que se han quedado fuera del reparto de puestos y cargos del partido político de turno en el Gobierno.

Si el viernes el es ministro Uribes afirmaba que un investigado no podía presidir la Federación Española de Fútbol, en referencia al extremeño Pedro Rocha, sucesor designado de Luis Rubiales, hoy ha determinado que siga adelante pero con una comisión que le vigile y que tendrá autoridad sobre él. No sé en base a qué ley o reglamento, alguna habrá. Ya sabemos que en este país hace tiempo que nadie miente, solo cambia de opinión.

La justificación de tan folclórica decisión no tiene desperdicio en referencia a que, en parecidas circunstancias este organismo inútil, mantuvo contenciosos en relación al presidente de la Federación de Taekwondo durante siete años, a Luis Rubiales, cinco y a José Luis Saez, de baloncesto, sin intervenir. O sea, si hemos tropezado tres veces en la misma piedra, lo mismo da que sean cuatro.

Han intentado lavarse las manos al mejor estilo Pilatos, que no pilates, y ni la FIFA, ni la UEFA, ni el Gobierno han picado. ¿Solución?:  soy inocente de la sangre de este justo, vosotros veréis. Rocha «for ever».