Una causa pendiente

Hace un par de semanas tuve la oportunidad de dialogar telefónicamente con Daniel García Lara, el que fuera delantero centro del Mallorca que después fichó por el Barça. Sigue ligado al fútbol y es el representante de Febas, el futbolista procedente del Albacete que, a las órdenes de Vicente Moreno, no ha cubierto la expectativas que generó su fichaje.

Dani se encontraba de vacaciones en Ibiza cuando, un domingo por la tarde, el Labi Champions me lo pasó a través de mi móvil. No sabía que Pablo Ortells, de quien me habló bien, había fichado como director de fútbol del Mallorca y quedó en llamarle para felicitarle e imagino que, de paso, comentar el contencioso que mantiene contra la SAD por obra y gracia de Maheta Molango, que forzó al centrocampista a prescindir de su agente para contratarle. Algo que también sufrió Sastre y a lo que, por el contrario, se negó Antonio Sánchez antes de ser cedido al Mirandés. Javier Recio, silente, seguro que algo sabe.

La demanda a la que se enfrentan tanto el club como el jugador continúa pendiente en los tribunales de justicia, que van despacio, sin recursos y con coronavirus, pero van. Es oportuno recordar el tema ahora que es tiempo de renovaciones, altas y bajas; necesario porque albergamos la esperanza de que el club mejore su consideración de seriedad que tuvo en el mercado y no se repitan episodios como los descritos. Hay batallas que no conducen a ninguna parte y guerras que no se pueden ganar, lo que aconseja no iniciarlas. De momento se emprendió una contra el Espanyol que solo ha reportado algún ingreso de dinero que ayuda, si, pero no da la felicidad.